Octubre 18
«Por tanto, preparen su entendimiento para la acción. Sean sobrios en espíritu, pongan su esperanza completamente en la gracia que se les traerá en la revelación de Jesucristo». 1 Pedro 1:13
El entrenamiento para convertirse en piloto implica horas y horas de intensa preparación. Parte de este entrenamiento se lleva a cabo en simuladores donde la intensidad es lo suficientemente alta como para inducir sudoración y estrés. ¿Por qué los pilotos son sometidos a un entrenamiento tan riguroso? ¡Para que puedan aprender a tomar las decisiones correctas cuando realmente importa!
Cuando se trata de pureza, a menudo ocurre que las personas caen en pecado porque intentan tomar decisiones vitales en el calor del momento. Eso simplemente no bastará. Si vamos a mantener la pureza, necesitamos tomar decisiones por adelantado y sobre la base de la Palabra de Dios.
Es por eso que Pedro nos dice que preparemos nuestro «entendimiento para la acción. Siendo sobrios en espíritu». La versión Reina Valera 1960 traduce este versículo, «ceñid los lomos de vuestro entendimiento». En otras palabras, debemos mantener el control de nuestras mentes, para controlar nuestros procesos de pensamiento, de modo que podamos correr detrás de lo que es bueno y huir de lo que es malo.
Si no preparamos nuestras mentes para la acción, entonces seremos blancos fáciles para ser seducidos y propensos a la tragedia. Tenderemos a tomar decisiones difíciles que alteran la vida en el calor del momento en que nuestras emociones están comprometidas y nuestros deseos nos gritan. Pero una vida de pureza no ocurre por accidente; es un acto de determinación absoluta impulsado por el Espíritu de Dios, guiado por Su palabra y habilitado por Su poder.
Necesitamos comprometernos con la pureza, como lo hizo el salmista cuando dijo: «He jurado, y lo confirmaré, que guardaré Tus justas ordenanzas» (Sal 119:106). Haz tu compromiso antes de que sea demasiado tarde.
Y aquí hay una sugerencia para el tipo de compromiso a hacer: determina vivir en el centro del camino estrecho, no en el borde. El joven de Proverbios 7 que cayó presa de la tentación de una «mujer extraña» vivía al límite; él estaba «Pasando por la calle, cerca de su esquina; Iba camino de su casa, al atardecer, al anochecer, en medio de la noche y la oscuridad» (Pro 7:5, 8-9). La lección de la Biblia es clara: no te pongas en el lugar equivocado en el momento equivocado.
No hay nada que ganar viviendo al límite cuando se trata de pureza. Haz tu compromiso antes de que la tentación te confronte, para que cuando llegue el día malo, estés listo para decir: «No, ya tomé esa decisión». Mantén tu vida en el centro del camino estrecho y decide permanecer allí. En el día en que Cristo Jesús regrese y por gracia Su pueblo esté alrededor de Su trono, ninguno de nosotros dirá que la búsqueda de la santidad no valió la pena el esfuerzo.
Devocional tomado del libro Verdad para Vivir: 365 devocionales diarios
