Los llevamos a la escuela. Dormimos bajo el mismo techo. Vemos cada uno de sus partidos, conciertos y crisis emocionales. Sin embargo, muchas veces ya no tenemos idea de quiénes son nuestros hijos.
La realidad alentadora es que nuestros hijos nos comunican quiénes son por medio de todo lo que hacen. Teniendo esto en mente, quisiera compartir cuatro maneras esenciales de quitarle la máscara a tu hijo, conocerlo verdaderamente y ayudarlo a convertirse en la persona que Dios quiere que sea.
Cada concepto se expresa como una pregunta, pero tú no se las harás directamente a tus hijos; de hecho, es posible que ellos ni siquiera sepan las respuestas. Las respuestas son algo que tú mismo debes descubrir al buscar genuinamente conocer y comprender a tu hijo. ¿Estás listo para sacar a la luz el corazón de tu hijo?
1. ¿Qué revelan la manera de hablar y los hábitos de gasto de mi hijo acerca de sus pasiones?
Cuando realmente te detienes a escuchar lo que las personas dicen, puedes descubrir fácilmente qué es importante para ellas. Escucha a tus hijos hablar, especialmente cuando conversan con sus amigos. Esto incluye las redes sociales y los mensajes de texto. De hecho, muchas veces son mucho más sinceros con sus dedos que con sus palabras. ¿No estás conectado con tu hijo en Facebook? Cambia eso inmediatamente.

Probablemente, las personas que te rodean hablan con frecuencia de sus nuevas compras. Ya sea algo tan sencillo como unos zapatos nuevos o algo tan grande como una casa de vacaciones, aquello en lo que las personas gastan el dinero que han ganado con esfuerzo revela sus prioridades. ¿Cómo es posible que algunas personas compren maíz enlatado para sus hijos mientras ellas usan zapatos de diseñador? ¿Por qué los adictos muchas veces viven en condiciones miserables mientras gastan cantidades exorbitantes de dinero en drogas? Porque eso es lo que consideran importante.
Es posible que tu hijo no te diga con sus palabras que se ama a sí mismo más que a cualquier otra persona, pero si todo su dinero lo gasta en él mismo sin pensar en las demás personas de su vida… sabes qué es importante para él.

2. ¿Qué dicen las palabras y acciones de mi hijo acerca de lo que piensa de Dios?
El campamento y centro de conferencias cristiano The Wilds acuñó esta frase: “Haces lo que haces y dices lo que dices porque quieres lo que quieres. Y quieres lo que quieres porque crees lo que crees acerca de Dios, de Su Palabra y de ti mismo”.
No se han pronunciado palabras más verdaderas.
Necesito entender que el hecho de que mi hija robe a otros niños en la escuela no es simplemente una señal de que quiere más dinero. Esto revela que ella cree que su deseo de tener dinero es más importante que el derecho de sus compañeros a conservar lo que les pertenece. Además, expone el hecho de que ella no cree que las reglas de papá y mamá ni las reglas de la escuela acerca de robar sean suficientemente importantes como para obedecerlas. Y, al final, sus acciones demuestran que piensa que la manera de vivir que Dios ha establecido claramente no funciona.

Sin embargo, existen cuatro consideraciones importantes cuando se trata de interpretar correctamente los motivos de una persona:
Primero, no tienes razón automáticamente solo porque tú creas tenerla. Es sumamente fácil pasar por alto detalles importantes, desconocer lo que la Biblia dice sobre un tema o simplemente atribuir motivos equivocados.
Segundo, solo Dios conoce verdaderamente el corazón de una persona. Lo único que nosotros podemos hacer es observar y formular suposiciones informadas. Realmente no “sabes” por qué ella hizo lo que hizo hasta que ella (o Dios) te lo revele.
Por tanto, tercero, todas las suposiciones deben estar fundamentadas bíblicamente. Muchos padres hacen afirmaciones como: “Hiciste eso porque querías hacernos daño”. Tal vez sí. Tal vez no. Te aseguro que no existe una mejor manera de cerrar la comunicación con tu hijo que decirle que hizo algo por una razón que él mismo sabe que no es cierta. Sin embargo, cuando las personas pecan, es una verdad bíblica que no aman a Dios ni a los demás cómo deberían hacerlo. Aférrate a las verdades bíblicas.
Cuarto, cuando llegue el momento de confrontar a tu hijo, ten cuidado con tus palabras. No pretendas ser el portavoz de Dios diciéndole por qué discute contigo, a menos que realmente vayas a citar Santiago 4. Incluso, entonces, es mejor hacer preguntas que lo guíen hacia la verdad de Dios, para que pueda comprenderse mejor a sí mismo de acuerdo con cómo Dios lo ve.

3. ¿Qué le está enseñando a mi hijo el entretenimiento que consume?
De la misma manera que necesito comprender lo que las palabras y acciones de mi hijo revelan acerca de su perspectiva de Dios, también necesito estar consciente de las presiones externas que enfrenta. 1 Pedro 5:8 nos dice que Satanás quiere destruir a nuestros hijos. Él no se conforma con ver que tu hija se destruya a sí misma; quiere participar activamente en su destrucción.
Creo que la segunda influencia destructiva más grande en la vida de tu hijo es aquello que utiliza para entretenerse. Esto no incluye únicamente las películas, la música, el internet y los libros (aunque cada uno de estos tiene una GRAN influencia); también incluye otros pasatiempos como los deportes y pasar tiempo con amigos.

El mundo predica sus filosofías con gran intensidad. ¿Sabes qué les está enseñando la cultura a tus hijos? ¿Cuáles son los temas principales de las canciones que escuchan? ¿Qué cosmovisión promueve la película que ven? ¿A qué está siendo expuesto tu hijo en el vestuario durante la práctica de baloncesto? ¿Cómo les mienten las compañías de alimentos a nuestros hijos acerca del propósito de la comida y de cómo debe consumirse? ¿Qué motivaciones se están colocando delante de tu hija como la razón principal para ganar? ¿Qué quiere el mundo que tus hijos crean acerca de la manera en que deben vestirse?
Tus hijos están siendo atacados por todos los frentes. Comprender los ataques específicos te ayudará a preparar a tu hijo para vencerlos (si son inevitables) o te ayudará a reconocer dónde ciertas formas de entretenimiento necesitan ser eliminadas radicalmente de su vida.
A medida que quitas la máscara del entretenimiento pecaminoso, será mucho más fácil comprender por qué tu hijo desea lo que desea, habla como habla o va donde va. Esto se debe a que el problema del corazón es un asunto del corazón.

4. ¿Qué ídolos están tentando a mis hijos para que ellos los adoren?
Ahora hemos llegado al punto de partida. Todo acerca de la vida de mi hijo es prácticamente un libro abierto del corazón. Tu hija envía mensajes crueles a sus amigas acerca de la niña extraña de la clase porque ha comprado innumerables mentiras alimentadas diariamente por el gran engañador y su sistema mundano. Pero ¿por qué creyó esas mentiras en primer lugar? ¿Quién sería tentado a herir a las personas que más ama simplemente para beneficiarse a sí mismo? Respuesta: alguien que se ama a sí mismo por encima de todo.
Cuando tu hijo entra a una página pornográfica, no está siendo tentado a adorar la forma femenina; está siendo tentado a abusar de ella en un ritual hedonista de adoración propia.
Cuando tu hija hace trampa en un examen, no está siendo tentada a adorar las buenas calificaciones; está cediendo a sus propios deseos egoístas de ser la mejor, de hacer que otros piensen algo de ella que no es verdad o simplemente de obtener algo que cree que no puede conseguir por sí misma. Al final, se está adorando a sí misma.
Conclusión
Al igual que tú, tu hijo (o hija) es un adorador absoluto: cada día, en todo momento y en cada aspecto de su vida, está adorando a Dios o está adorándose a sí mismo.
Todo lo que tu hijo hace, dice, siente y desea te muestra a quién sirve. Si sus acciones son pecaminosas, es porque sus pensamientos e intenciones son pecaminosos. Gratamente, las Escrituras revelan esos pensamientos e intenciones.

Pero la Biblia también quitará otras máscaras. Es posible que tu hija no quiera hablar contigo porque quizá eres una persona difícil de abordar; o tal vez la hermana menor de tu hijo sea extremadamente necia y molesta… pero cuando tomas los pasos necesarios para comprender realmente qué mueve a tu hijo, encontrarás (por la gracia de Dios) áreas donde tú, tu hijo y el resto de tu familia pueden crecer.
