Varias veces y de diferentes maneras he dicho que me preocupa lo que parece ser una tendencia creciente: los blogueros están cerrando sus blogs y a cambio están enviando sus artículos a las páginas de los principales ministerios. Si no están cerrando sus blogs completamente, están escribiendo menos en ellos o usándolos principalmente como una especie de currículo para reunir el material que han escrito en otros lugares. Por favor, escúchame: aprecio esos importantes ministerios, disfruto leer sus páginas web y estoy agradecido por el gran contenido que comparten. Lo que me preocupa es que su ascensión puede estar directamente relacionada con el declive de los blogs cristianos. Sin embargo, estoy convencido de que la iglesia será más saludable y de que las páginas de esos ministerios en última instancia tendrán mejor material para compartir si continuamos teniendo una blogósfera cristiana más próspera.
Hoy quiero enumerar algunas razones por las que puede ser mejor que los blogueros continúen escribiendo en sus propios blogs y por qué necesitamos una nueva generación de blogueros que se dedique a este oficio. Estos son algunos de los beneficios que puedes experimentar si mantienes tu propio blog (en lugar de solo enviar material a las principales páginas de los ministerios). Si tienes tu propio blog…

…sirves a los lectores construyendo una relación con ellos. Un aspecto importante del poder de un blog es que combina la escritura con la personalidad para establecer una relación entre el escritor y el lector. Esto lo convierte en una forma de comunicación profundamente personal y no únicamente abstracta. Así como la personalidad de un pastor es un elemento crucial de su predicación, la personalidad del escritor es un elemento crucial de su escritura. La relación entre el escritor y el lector se desarrolla con el tiempo, de modo que los lectores finalmente se sienten atraídos no solo por lo que dice el escritor, sino por el escritor mismo. Esta clase de relación se puede desarrollar mucho más y de una mejor manera en un blog que en la página de un ministerio. Esto se debe a que la identidad del bloguero es el factor clave en un blog, mientras que la identidad del ministerio es el factor clave en la página de un ministerio. La relación principal en un blog se da entre el escritor y el lector; la relación principal en el blog de un ministerio se da entre el ministerio y el lector, con el escritor tendiendo a desvanecerse en un segundo plano.

…tienes libertad para cubrir cualquier tema. Cuando surgen grandes noticias o ideas importantes que ameritan consideración, es poco probable que puedas desempeñar un papel en los comentarios o análisis. Esto se debe a que estos sitios tienen acceso a académicos, expertos y a sus propios escritores que pueden asumir ese rol, y una vez que han tratado este asunto, tú no puedes cubrirlo. Incluso si tienes algo que decir que complementa o contradice humildemente lo que ya se ha dicho, no podrás decirlo sin tu propio blog. De esta manera, al desprenderte de tu blog te desprendes de tu voz. Te quita la capacidad de contribuir en lo que pueden ser cuestiones clave.
…no tienes que ir a lo seguro. Es probable que los artículos que envíes a las páginas de estos ministerios sean “seguros”, lo que quiere decir que evitarás tratar asuntos controvertidos. Escribirás sobre temas con los que tú y ellos se sientan cómodos. No tendrás la oportunidad de esforzarte en tu forma de pensar y de escribir. No tendrás la oportunidad de expresar puntos de vista contrarios. En cambio, te verás obligado a adherirte a los análisis seguros de problemas comunes relacionados con la doctrina o la vida cristiana.

…no tienes que tratar de satisfacer altas expectativas. Si solo envías artículos para su consideración a los blogs de estos ministerios, te obsesionarás con la calidad de cada artículo. Tomando prestada una analogía con el béisbol, solo te balancearás hacia las cercas. Gran parte de la vida, el ministerio y la escritura consiste en batear sencillos, y aprender a estar bien con los sencillos, y aprender a apreciar cómo Dios usa frecuentemente estos sencillos para avanzar de manera progresiva Sus causas. (¡Imagínate si tu pastor solo predicara sermones que él cree que son un jonrón!).
…nunca publicarás algunos de tus artículos más importantes. Además, también está esto: subestimamos enormemente nuestra capacidad de predecir cuál de nuestros artículos resonará con las personas y marcará la diferencia en su día o en su vida. Lo que estamos convencidos de que es un jonrón suele ser un sencillo y lo que estamos convencidos de que es un sencillo suele ser un jonrón. Lo que aprendí a lo largo de muchos años de escribir es que algunos de los artículos que pensé que eran los más débiles fueron los que Dios usó de una manera más importante. Pero nunca los habría enviado al blog de algún ministerio, por tanto, los lectores nunca habrían tenido la oportunidad de leerlos. ¿Cuántos artículos útiles y bíblicos no se han publicado porque el escritor pensó que no eran lo suficientemente buenos?

…te pierdes el beneficio de progresar lenta y esforzadamente. Uno de los grandes beneficios de enviar artículos para su consideración a los blogs de los ministerios es que pasan por un proceso editorial. Este proceso puede fortalecer el artículo y, al mismo tiempo, proporcionar comentarios valiosos para mejorar la calidad de las próximas entregas. Sin embargo, estoy convencido de que el mejor medio para mejorar estas habilidades es practicar escribiendo regularmente. Los comentarios editoriales pueden complementar, pero nunca reemplazar esto. Además, el proceso editorial no está diseñado para ayudarte a encontrar tu voz, tanto como para ayudarte a encontrar su voz. Cuando envías un artículo a estos sitios, puedes obtener comentarios valiosos, pero no es como ingresar a una tutoría para escritores. Lo que puedes considerar una clave para crecer como escritor desplazará a la clave más importante. ¡Tienes que esforzarte!
…fallas en servir a la iglesia en general. Al vivir en la burbuja de los escritores reformados, puedes pensar que “todo el mundo” lee estos grandes blogs ministeriales. No lo hacen. Simplemente pregunta en la iglesia y te darás cuenta de que la mayoría de las personas buenas y piadosas no los leen. No han formado el hábito y tal vez no están interesadas. Hay una implicación importante: el hecho de que se haya dicho algo en uno de estos sitios no significa que no sea beneficioso decirlo en otro lugar. Si puedes hablar de un tema crucial y llegar a cincuenta o cien personas que de otro modo no lo considerarían, has hecho un buen trabajo. Es posible que descubras que la forma más efectiva de servir a los demás no es transmitir el mensaje a la audiencia más amplia, sino a tu audiencia, aquella con la que has construido una relación a lo largo del tiempo, la persona que te aprecia a ti, no la que solo aprecia lo que dices.
Sigue esforzándote
Te animo a que sigas trabajando duro en ese blog. ¡Por supuesto, envía algunos de tus mejores escritos a las páginas de los ministerios! Esto te beneficia a ti, a ellos y a todos nosotros. Pero sigue escribiendo también en tu propio blog. Eso es lo mejor de los dos mundos.
Publicado originalmente en Challies.