¿Cuándo estaremos satisfechos?

El deleite que Dios tiene en Su Hijo será nuestro deleite también. Y ese placer, disfrutado con la energía del Padre omnipotente, nunca tendrá fin.
Foto: Unsplash

Julio 4

Yo les he dado a conocer Tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos y Yo en ellos (Juan 17:26).

Imagina que puedes disfrutar lo que es más placentero con energía y pasión ilimitadas para siempre.

Esta no es nuestra experiencia actual. Hay tres cosas se interponen entre nosotros y nuestra total satisfacción en este mundo:

  1. Nada en este mundo, tiene un valor personal tan alto que pueda satisfacer los deseos más profundos de nuestro corazón.
  2. Carecemos de las fuerzas para gozar los mejores tesoros a su máxima expresión.
  3. Nuestras alegrías aquí tienen un final. Nada dura para siempre.

Pero si el propósito de Jesús en Juan 17:26 se cumple, todo esto cambiará. Jesús ora a Su Padre por nosotros: “Yo les he dado a conocer Tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos y Yo en ellos”. Dios no ama al Hijo como ama a los pecadores. Ama al Hijo porque el Hijo es infinitamente digno de amor. Es decir, ama al Hijo porque el Hijo es infinitamente hermoso. Lo cual significa que este amor es puro placer. Jesús ora para que este placer que Dios tiene en Su Hijo sea el mismo placer que nosotros tenemos en el Hijo.

Si el deleite de Dios en el Hijo se vuelve nuestro placer, entonces el objeto de nuestro placer, Jesús, será inagotable en valor personal. Él nunca se volverá aburrido, ni decepcionante, ni frustrante. No hay tesoro que sea más grande que el Hijo de Dios.

Pero a esto hay que añadir lo que Jesús pide en oración: que nuestra capacidad (nuestra energía, nuestra pasión) para saborear este tesoro inagotable no se vea limitada por las debilidades humanas. Disfrutaremos del Hijo de Dios con el mismo gozo de Su Padre omnipotente.

El deleite de Dios en Su Hijo estará en nosotros y será nuestro. Y nunca acabará, porque el Padre y el Hijo nunca dejarán de ser. El amor del uno por el otro será nuestro amor por ellos y, por tanto, nuestro amor por ellos nunca terminará.


Devocional tomado del libro The Pleasures of God, páginas 12–13.

Apoya a nuestra causa

Esperamos que este artículo te haya sido útil. Antes de que saltes a la próxima página, queremos preguntarte si considerarías apoyar la misión de Volvamos al evangelio.

Desde el año 2013 hemos trabajado para servir a la iglesia de habla hispana publicando recursos que apuntan a Cristo y a la verdad de las Escrituras. Nuestro deseo ha sido ayudar a personas como tú a conocer y amar más a Cristo, Su Palabra y Su iglesia. Y queremos continuar proveyendo recursos para tu crecimiento y edificación en la fe.

Volvamos al evangelio siempre ha sido sin fines de lucro y depende de lectores como tú. ¿Considerarías apoyarnos? ¿Cuánto gastas en un café o en un refresco? Con ese tipo de compromiso mensual, nos ayudarás a seguir sirviendo —a ti y a la iglesia del mundo hispanohablante—. ¡Gracias por considerarlo!

En Cristo,

Equipo de Volvamos al Evangelio

¿Mi donación es segura?
¿Mi donación es deducible de impuestos?
¿Puedo cancelar mi donación recurrente?
John Piper

John Piper

John Piper (@JohnPiper) es fundador y maestro de desiringGod.org y ministro del Colegio y Seminario Belén. Durante 33 años, trabajó como pastor de la Iglesia Bautista Belén en Minneapolis, Minnesota. Es autor de más de 50 libros.

Artículos por categoría

Artículos relacionados

Artículos por autor

Artículos del mismo autor

Artículos recientes

Te recomendamos estos artículos

Siempre en contacto

Recursos en tu correo electrónico

¿Quieres recibir todo el contenido de Volvamos al evangelio en tu correo electrónico y enterarte de los proyectos en los que estamos trabajando?

.