La palabra final y decisiva de Dios

Dios nos llama a escuchar Su Palabra final, decisiva e inagotable: meditar en ella, estudiarla, memorizarla, detenernos en ella y absorberla hasta que nos sature profundamente. Su Palabra nos ha sido dada de forma completa e infalible en el Nuevo Testamento para moldear nuestro ser, darnos vida y guiarnos.
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Octubre 23

Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por Su Hijo… (Hebreos 1:1-2).

Los últimos días comienzan con la venida del Hijo al mundo. “En estos últimos días nos ha hablado por Su Hijo”. Vivimos en los últimos días desde la época de Cristo, es decir, los últimos días de la historia tal como los conocemos, antes del establecimiento definitivo y completo del reino de Dios.

La idea principal del escritor de Hebreos es esta: la palabra que Dios pronunció por medio de su Hijo es la palabra decisiva. Por el propósito del Hijo, esa palabra quedó plasmada para siempre en los escritos del Nuevo Testamento. Él dispuso explícitamente esto, para que cada generación no tuviera que inventar la palabra decisiva de Dios. Esta palabra no será sustituida en esta era por ninguna otra palabra superior. Esta es la Palabra de Dios: la persona de Jesús, Su enseñanza y Su obra, plasmadas por inspiración en los escritos apostólicos que llamamos el Nuevo Testamento.

Cuando me quejo de no escuchar la Palabra de Dios, cuando siento el deseo de escuchar Su voz y me frustro porque no me habla de la manera que anhelo, ¿qué estoy diciendo realmente? ¿Estoy diciendo que agoté esta Palabra final y decisiva que me fue revelada de forma tan completa e infalible en el Nuevo Testamento? ¿De verdad la agoté? ¿Se convirtió en parte integral de mí, al punto que ha moldeado mi ser y me ha dado vida y guía?

¿O la he tratado a la ligera, la he hojeado como un periódico, he hecho clic como si fuera una serie rápida de publicaciones en internet, la he probado como si yo fuera un catador, y luego decidí que quería algo diferente, algo más? Temo ser más culpable de esto de lo que quiero admitir.

Dios nos llama a escuchar Su Palabra final, decisiva e inagotable: a meditar en ella, estudiarla, memorizarla, detenernos en ella y absorberla hasta que nos sature hasta lo más profundo de nuestro ser.


Devocional tomado del sermón “In These Last Days, God Has Spoken by a Son”.

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John Piper

John Piper

John Piper (@JohnPiper) es fundador y maestro de desiringGod.org y ministro del Colegio y Seminario Belén. Durante 33 años, trabajó como pastor de la Iglesia Bautista Belén en Minneapolis, Minnesota. Es autor de más de 50 libros.

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