Sabemos que están matando a niños, todos lo sabemos

Entre avances científicos, argumentos legales y convicciones morales, el debate sobre el aborto enfrenta una pregunta que sigue siendo imposible de esquivar. Si sabemos qué ocurre en el vientre materno, ¿qué responsabilidad tenemos frente a ello?
Foto: Unsplash

Un principio bíblico de justicia establece que cuanto más conscientes estamos de que nuestra acción es incorrecta, más culpables somos y más merecedores de castigo (Lc 12:47-48). El punto central de este artículo es que, en lo que respecta al aborto, sabemos lo que estamos haciendo, todo Estados Unidos lo sabe. Estamos matando niños. Tanto quienes están a favor del derecho a decidir como quienes defienden la vida lo saben.

Pero antes de demostrarlo, aclaremos lo que hizo la Corte Suprema. En Roe contra Wade, la Corte Suprema, en efecto, hizo que el aborto a petición fuera intocable por ley. Esto se logró en dos pasos.

Un paso fue decir que las leyes no pueden impedir el aborto, incluso durante los nueve meses completos, si el aborto es “para preservar la vida o la salud de la madre”. El otro paso fue definir “salud” como “todos los factores (físicos, emocionales, psicológicos, familiares y la edad de la mujer) relevantes para el bienestar de la paciente”.

Durante años, esto ha significado que cualquier estrés percibido es un motivo legal para eliminar al niño. Hemos matado a más de 50 millones de bebés. Y lo que aumenta nuestra culpa como nación es que sabemos lo que estamos haciendo. Aquí está la evidencia de que sabemos que estamos matando niños.

Norma McCorvey (“Jane Roe”) y Gloria Allred celebran frente al Tribunal Supremo de EE.UU., 1989. / Foto: J. Scott Applewhite

1. Según algunos de sus propios testimonios, los médicos que practican abortos admiten que están matando niños

Muchos simplemente dicen que es el menor de dos males. Una vez invité a almorzar a un médico abortista, dispuesto a darle diez razones por las que los no nacidos son seres humanos. Me interrumpió y dijo: “Ya lo sé. Estamos matando niños”. Me quedé atónito. Él dijo: “Es simplemente una cuestión de justicia para las mujeres. Sería un mal mayor negar a las mujeres el derecho igualitario a la libertad reproductiva”.

Lo cual significa que las mujeres no deberían verse más afectadas por las consecuencias de un embarazo no planeado que los hombres. Esa libertad igualitaria de la carga de dar a luz a hijos no deseados es la base del aborto a la que el presidente Obama se refirió una y otra vez en público cuando hablaba de la igualdad de derechos para las mujeres. Sabemos lo que eso significa. Estamos matando niños.

La libertad igualitaria de la carga de dar a luz a hijos no deseados es la base del aborto. / Foto: Pexels

2. Los estados tratan la muerte de los no nacidos como un homicidio

Sabemos lo que estamos haciendo porque 38 estados (incluido Minnesota) tratan el asesinato de un niño no nacido como una forma de homicidio. Tienen lo que se conoce como “leyes de homicidio fetal”.

Es ilegal quitarle la vida al no nacido si la madre quiere al bebé, pero es legal quitarle la vida al no nacido si ella no lo quiere. En el primer caso, la ley trata al feto como un ser humano con derechos; en el segundo caso, la ley trata al feto como un ser no humano sin derechos.

La humanidad se define, por tanto, por el deseo de los poderosos. El poder hace la fuerza. Rechazamos este derecho a definir la personalidad en el caso del antisemitismo nazi, la esclavitud basada en la raza de los confederados y los gulags soviéticos. Cuando definimos la humanidad de los no nacidos según la voluntad de los poderosos, sabemos lo que estamos haciendo.

38 estados tratan el asesinato de un niño no nacido como una forma de homicidio. / Foto: Unsplash

3. La cirugía fetal trata a los fetos como niños y pacientes

El Dr. Steve Calvin, especialista en embarazos de alto riesgo, escribió hace algunos años en una carta al Arizona Daily Star: “Existe una esquizofrenia ineludible al abortar a un feto perfectamente normal de 22 semanas mientras, en el mismo hospital, se le practica cirugía intrauterina a su primo”. Cuando los no nacidos son deseados, se les trata como niños y pacientes. Cuando no son deseados, no son niños. Sabemos lo que estamos haciendo.

4. Ser pequeño no invalida la condición de persona

La estatura de 1,70 mts de un hijo adolescente no le garantiza más derecho a la vida que la estatura de 58 cm de su hermanita en los brazos de su madre. El tamaño, lo sabemos, es moralmente irrelevante. Una pulgada, 58 cm, 170 cm: no importa. Es moralmente irrelevante a la hora de decidir a quién se debe proteger. Sabemos lo que estamos haciendo al matar a los más pequeños.}

Ser pequeño no invalida la condición de persona. / Foto: Envato Elements

5. No tener una capacidad de razonamiento desarrollada no invalida la condición de persona

Un bebé de un mes, amamantándose del pecho de su madre, no tiene capacidad de razonamiento. Pero solo unos pocos se atreven a argumentar que, por tanto, el infanticidio es aceptable. La mayoría sabe que no es así. Fuera y dentro del útero, el bebé aún no puede razonar, pero, a pesar de eso, es una persona humana. Sabemos lo que estamos haciendo.

6. Estar en el útero no invalida la condición de persona humana

La ubicación o el entorno no determinan el derecho a la vida. Scott Klusendorf pregunta: “¿Cómo es que un simple recorrido de dieciocho centímetros por el canal del parto transforma de repente la naturaleza esencial del feto de no persona a persona?”. Sabemos lo que estamos haciendo.

La vida en el útero no priva a nadie de su humanidad. / Foto: Unsplash

7. Depender de la mamá no invalida la condición de persona

Consideramos que las personas con respiradores o en diálisis son seres humanos. No se puede negar la condición de persona al no nacido porque dependa de su madre para alimentarse y recibir oxígeno. De hecho, actuamos según el principio exactamente opuesto: cuanto más depende un pequeño de nosotros, más responsabilidad sentimos de protegerlo, no menos. Sabemos lo que estamos haciendo.

(Esas últimas cuatro observaciones, los puntos 4 a 7, fueron resumidas por Scott Klusendorf bajo el acrónimo SLED: Tamaño, Nivel de desarrollo, Entorno, Grado de dependencia. Ninguno es moralmente relevante para la definición de la vida humana). 

8. La composición genética de los seres humanos es única

La composición genética de un ser humano es diferente a la de todas las demás criaturas desde el momento de la concepción. El código humano es completo y único desde el principio. Antes eso no se sabía. Ahora lo sabemos.

No se puede negar la condición de persona al no nacido porque dependa de su madre para alimentarse y recibir oxígeno. / Foto: Unsplash

9. Todos los órganos están presentes a las ocho semanas de gestación

A las ocho semanas de gestación, todos los órganos están presentes. El cerebro funciona, el corazón bombea, el hígado produce células, el riñón purifica los fluidos, el dedo tiene una huella. Sin embargo, casi todos los abortos ocurren después de esta fecha. Sabemos lo que estamos haciendo.

10. Hemos visto las fotografías

La maravilla de la ecografía nos ha brindado una impresionante ventana al útero que muestra al feto, por ejemplo, a las 8 semanas chupándose el dedo, retrocediendo ante un pinchazo, respondiendo al sonido. Mira este video de cuatro minutos del feto en desarrollo. Sabemos que son niños.

11. Cuando dos derechos entran en conflicto, debe protegerse el valor superior

Conocemos el principio de justicia según el cual, cuando dos derechos legítimos entran en conflicto, debe prevalecer el derecho que protege el valor más elevado. Negamos el derecho a conducir a 160 km/h porque el valor de la vida es mayor que el valor de llegar a tiempo o de sentir emociones fuertes. El derecho del feto a no ser asesinado y el derecho de una mujer a no estar embarazada pueden estar en conflicto. Pero no son derechos iguales. Seguir con vida es más valioso y más básico que no estar embarazada. Sabemos lo que hacemos cuando matamos a un niño.

Tres objetivos para el futuro

Para los cristianos que creemos en la Biblia, podríamos añadir al menos diez razones más por las que sabemos lo que está sucediendo en el aborto y por qué está mal. Pero el objetivo aquí es triple.

  1. Nuestro objetivo es dejar claro que no podremos defendernos alegando ignorancia. Lo sabíamos. Todos nosotros. Es sorprendente cuán relevante es Proverbios 24:11-12 para nuestra situación actual del aborto:

Libra a los que son llevados a la muerte, y retén a los que van con pasos vacilantes a la matanza. Si dices: “Mira, no sabíamos esto”. ¿No lo tiene en cuenta el que sondea los corazones? ¿No lo sabe el que guarda tu alma? ¿No dará a cada hombre según su obra?

  1. Nuestro objetivo es fortalecer nuestra convicción de resistir este mal atroz.
  1. Nuestro objetivo es intensificar nuestra oración y nuestra predicación hacia la renovación de las almas basada en el evangelio en nuestra tierra, porque la dureza pecaminosa del corazón, y no la ignorancia inocente, es la raíz de esta carnicería.

Publicado originalmente en Desiring God.

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John Piper

John Piper

John Piper (@JohnPiper) es fundador y maestro de desiringGod.org y ministro del Colegio y Seminario Belén. Durante 33 años, trabajó como pastor de la Iglesia Bautista Belén en Minneapolis, Minnesota. Es autor de más de 50 libros.

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