Los puritanos: John Owen

Un breve recuerdo de la vida del príncipe de los puritanos: John Owen.
John Greenhill

Hoy inicio una nueva serie titulada “Los puritanos”. Tengo una creciente fascinación por los escritos puritanos y pensé que podría ser valioso presentarles (¡y presentarme!) a algunos de los escritores puritanos más importantes. Me centraré, sobre todo, en hombres cuyas obras he leído en el pasado. Como no tengo la experiencia necesaria para presentar a los hombres o sus obras, me apoyaré en expertos como Joel Beeke y J. I. Packer para que me guíen. Comienzo con el príncipe de los puritanos, John Owen.

John Owen nació en 1616 en Stadham, Inglaterra; fue el segundo hijo de Henry Owen. Ingresó en la cercana Universidad de Oxford a los 12 años y estudió los clásicos, terminando en 1635 con una maestría en artes. Se dice que durante estos años estudió entre 18 y 20 horas diarias.

A los 26 años comenzó a escribir. Se convirtió en un escritor popular y prolífico y en 41 años completaría más de 80 obras, muchas de ellas convertidas en clásicos cristianos.

En 1644 Owen se casó con Mary Rooke, la cual le dio 11 hijos, pero, lamentablemente, solo una hija sobrevivió hasta la edad adulta. El mismo año en que se casó con Mary se convirtió públicamente del presbiterianismo al congregacionalismo.

A través de sus escritos y predicaciones, Owen se ganó una gran reputación en Inglaterra. Tras la ejecución del rey Carlos I y el nombramiento de Oliver Cromwell, un puritano, como lord protector*, se abrieron para Owen muchas nuevas oportunidades de influencia. Acompañó a Cromwell en sus viajes a Irlanda y Escocia para ayudar a reformar las instituciones religiosas y convencer al pueblo de la conveniencia de acabar con la monarquía en Inglaterra. De regreso a Inglaterra, Owen fue nombrado vicerrector de la Universidad de Oxford, sin dejar de ser asesor de Cromwell.

Owen perdió el favor de Cromwell en su último año como lord protector, cuando se opuso a que se convirtiera en rey. Y poco después, cuando Cromwell fue sustituido por su hijo Richard, los muchos puestos prominentes que Owen había ocupado empezaron a repartirse entre otros. Aun así, continuó pastoreando, escribiendo y predicando cuando tenía oportunidad, y su biblioteca de obras siguió creciendo.

Owen murió el 24 de agosto de 1683 y fue sepultado en Bunhill Fields, Londres.

Un aporte único

Con tal diversidad de dones, y con una biblioteca de obras tan grande, es difícil elegir un aporte de Owen que destaque por encima de los demás. Algunos lo han llamado el “teólogo de teólogos”, lo cual es memorable y adecuado. Pero el legado más completo de Owen es quizás el que mejor resumen Beeke y Pederson en su maravillosa introducción a los puritanos:

El amplio abanico de temas tratados por Owen, la perspicacia de sus escritos, el carácter exhaustivo de sus estudios doctrinales, la profundidad de su teología y la calidez de su devoción explican la alta consideración que tiene entre quienes conocen sus obras.

Si lees solo una obra

Si vas a leer una sola obra de John Owen, que sea Victoria sobre el pecado y la tentación, de Kelly Kapic y Justin Taylor. Esta edición, aunque conserva el texto original, ha sido ligeramente modernizada en su estilo para hacerla un poco más fácil de leer. Es fácilmente uno de los libros más importantes y que más han cambiado mi vida.

Obras más importantes

Las obras de John Owen se encuentran en los estantes de muchos pastores, aunque estoy seguro de que pocos han hecho algo más que leerlas. De los 16 volúmenes de este enorme conjunto, se recomiendan los siguientes como especialmente valiosos:

La gloria de Cristo (vol. 1) 

Comunión con Dios (vol. 2) 

El Espíritu Santo (vol. 3) 

Faith and Its Evidences [La fe y sus evidencias] (vol. 5) 

La tentación y el pecado (vol. 6). (Como alternativa, considera Victoria sobre el pecado y la tentación, de Kapic y Taylor). 

Sin and Grace [Pecado y gracia] (vol. 7) 

La muerte de Cristo (vol. 10) 

Continuing in the Faith [Perseverando en la fe] (vol. 11) 

The Church and The Bible [La iglesia y la Biblia] (vol. 16) 

*Lord protector fue un título propio de Inglaterra para jefes de Estado, con dos significados (y estilos) distintos en diferentes momentos de la historia.Este artículo se publicó originalmente en Challies.

Tim Challies

Tim Challies es uno de los blogueros cristianos más leídos en los Estados Unidos y cuyo BLOG ( challies.com ) ha publicado contenido de sana doctrina por más de 7000 días consecutivos. Tim es esposo de Aileen, padre de dos niñas adolescentes y un hijo que espera en el cielo. Adora y sirve como pastor en la Iglesia Grace Fellowship en Toronto, Ontario, donde principalmente trabaja con mentoría y discipulado.

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