La evidencia de una fe genuina

La fe genuina transforma nuestra vida y se hace visible en nuestra obediencia a Cristo. La salvación es por gracia, mediante la fe, y esa fe produce una vida transformada. Vivimos bajo el señorío de Cristo, buscando apartarnos de la iniquidad y creciendo en santidad, mostrando con nuestras acciones que Jesús es verdaderamente nuestro Señor.
Foto: Unsplash

Escucha este devocional en formato podcast:

Septiembre 28

“¿Por qué ustedes me llaman: “Señor, Señor”, y no hacen lo que Yo digo? Todo el que viene a Mí y oye Mis palabras y las pone en práctica, les mostraré a quién es semejante: es semejante a un hombre que al edificar una casa, cavó hondo y echó cimiento sobre la roca”. Lucas 6:46-48

Jesús quiere que nuestros labios se correspondan con nuestra vida. Por tanto, termina Su Sermón del Monte con preguntas profundas y retóricas: “¿Por qué ustedes me llaman: “Señor, Señor”, y no hacen lo que Yo digo?”. Él percibía un contraste entre lo que la gente decía y la manera en que se comportaba y quería moverlos a examinar con seriedad su estado espiritual. Él quería que ellos vieran (y nosotros también) que una profesión verbal de fe en Él debe ser acompañada por obediencia moral a Él.

Jesús no enseñó que la entrada al reino de los cielos fuera por buenas obras de obediencia. La salvación es solo por gracia, solo mediante la fe, nada más (ver Ef 2:8). Todo lo que podemos llevar a Cristo es el pecado que necesita ser perdonado. Entonces, ¿cuál es la enseñanza? Simplemente esta: que solo los que lo obedecen (los que expresan su fe mediante sus obras) han escuchado el evangelio en verdad y han sido transformados por él. Tal como los reformadores señalaron, solo la fe salva, pero la fe que salva no va sola. El apóstol Juan, retomando las palabras de Jesús, dice en su primera carta: “Si decimos que tenemos comunión con Él, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad” (1 Jn 1:6). La Escritura deja muy claro que la forma en que escuchamos y obedecemos las palabras de Jesús tiene un impacto eterno porque revela el estado verdadero y la realidad de nuestra fe.

Ninguna acumulación de obras religiosas ni de palabras religiosas podrá disfrazar nuestro comportamiento privado ante Dios. La verdadera prueba para aquel que invoca el nombre del Señor, dice Pablo (y no evadamos por un solo instante la tremenda implicación de esto), es “que se aparte de la iniquidad” (2Ti 2:19). Esta es la evidencia de la fe genuina.

Aunque ninguno de nosotros puede tener una vida perfecta, sí somos llamados a tener una vida transformada. Vivimos bajo el señorío de Cristo; Su Espíritu está ahora dentro de nosotros. ¿Tendremos éxito total? No. Pero seremos diferentes y nuestra vida demostrará cada vez más que nos hemos convertido “de los ídolos a Dios para servir al Dios vivo y verdadero” (1Ts 1:9). Por tanto, considera tu propia vida. ¿Confiesas que Jesús es Señor? ¡Bien! Sin embargo, lo más importante: ¿puedes señalar evidencias en tu vida (en lo que no haces y en lo que haces, en las tentaciones con las que luchas, en las virtudes que buscas y en el perdón que pides con arrepentimiento) de que Él es verdaderamente tu Señor?


Devocional tomado del libro Verdad para Vivir: 365 devocionales diarios

Apoya a nuestra causa

Esperamos que este artículo te haya sido útil. Antes de que saltes a la próxima página, queremos preguntarte si considerarías apoyar la misión de Volvamos al evangelio.

Desde el año 2013 hemos trabajado para servir a la iglesia de habla hispana publicando recursos que apuntan a Cristo y a la verdad de las Escrituras. Nuestro deseo ha sido ayudar a personas como tú a conocer y amar más a Cristo, Su Palabra y Su iglesia. Y queremos continuar proveyendo recursos para tu crecimiento y edificación en la fe.

Volvamos al evangelio siempre ha sido sin fines de lucro y depende de lectores como tú. ¿Considerarías apoyarnos? ¿Cuánto gastas en un café o en un refresco? Con ese tipo de compromiso mensual, nos ayudarás a seguir sirviendo —a ti y a la iglesia del mundo hispanohablante—. ¡Gracias por considerarlo!

En Cristo,

Equipo de Volvamos al Evangelio

¿Mi donación es segura?
¿Mi donación es deducible de impuestos?
¿Puedo cancelar mi donación recurrente?
Alistair Begg

Alistair Begg

Alistair Begg is the senior pastor of Parkside Church in Cleveland, Ohio, the Bible teacher at “Truth For Life,” and the author of Brave by Faith: God-Sized Confidence in a Post-Christian World. He is married to Susan, and together they have three grown children and five grandchildren.

Artículos por categoría

Artículos relacionados

Artículos por autor

Artículos del mismo autor

Artículos recientes

Te recomendamos estos artículos

Siempre en contacto

Recursos en tu correo electrónico

¿Quieres recibir todo el contenido de Volvamos al evangelio en tu correo electrónico y enterarte de los proyectos en los que estamos trabajando?

.