Después de viajar por todo el mundo para conocer a otros cristianos y sus iglesias locales, Tim Challies escribió el libro para niños La gran iglesia global. Desde Volvamos al Evangelio le enviamos algunas preguntas para que nos contara más sobre este excelente recurso, que ayuda a los niños a descubrir cómo los creyentes en Jesús lo adoran en diferentes lugares y a desarrollar un corazón por la iglesia global y por las naciones.
¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?
La idea surgió mientras oraba en la iglesia. Debía dirigir la oración pastoral y, mientras la preparaba, empecé a pensar en lo que Dios hace cada domingo cuando Su pueblo se levanta para adorar en todo el mundo. El sol sale sobre el océano Pacífico, sobre la línea internacional de cambio de fecha. Islas como Tonga y Fiyi son las primeras en ver el sol del nuevo día, ¿y qué hacen los cristianos allí? Van a la iglesia, se reúnen para adorar, y lo mismo sucede en Australia, en Corea del Sur, en China y así sucesivamente en todo el mundo. Y, entonces, me puse a pensar que cuando nos reunimos en nuestra iglesia para adorar a Dios el domingo por la mañana, más de la mitad de la Tierra ya lo ha hecho, lo que significa que no estamos iniciando algo, sino que nos estamos uniendo a algo. Tuve esa idea, oré al respecto y luego pensé: “Me gustaría ver esto”. Así que emprendí este viaje alrededor del mundo para visitar iglesias en zonas horarias diferentes. Como resultado de estos viajes escribí un libro para adultos llamado From the Rising of the Sun [Desde el amanecer], y luego, por supuesto, le siguió el libro para niños.

¿Cómo elegiste estos diez países?
Otros me ayudaron en esta tarea. Decidimos buscar un país en una de cada dos zonas horarias. En teoría, hay veinticuatro zonas horarias en la Tierra (aunque en la práctica eso cambia un poco), y pensamos que si íbamos a una de cada dos zonas horarias estaríamos bien distribuidos y, luego, alternamos norte y sur también, tratando de incluir algunos sitios sobre y bajo del ecuador. Así que, ese fue un poco el método usado dentro de la locura que implicó tomar esta decisión. Bueno, había un par de lugares a los que no podíamos ir porque era demasiado peligroso. No encontramos nada en los países de Asia Central donde pudiéramos, primero, encontrar una buena iglesia y, segundo, estar seguros y no poner en peligro a otra iglesia. Así fue, más o menos, como lo hicimos.

¿Por qué es importante que los niños aprendan sobre las iglesias de otros países y culturas?
Es importante que los niños aprendan sobre las iglesias en otros países y culturas porque creo que todos asumimos naturalmente que la iglesia de todo lugar es muy parecida a nosotros. Miramos nuestra iglesia local y asumimos que esa es la experiencia de la fe cristiana para todos. Que todos creen las cosas más o menos de la misma manera que nosotros, y todos practican las cosas más o menos de la misma manera que nosotros. Y a partir de ahí, asumimos que si tu iglesia es diferente de la mía, probablemente sea porque no entiendes cómo debe funcionar una iglesia. Hemos reflexionado profundamente sobre estas cosas. Sabemos cómo queremos que sea la iglesia. Sabemos lo que creemos que Dios nos dice que hagamos y cómo hacerlo. Así que, si tu iglesia lo hace de manera diferente, probablemente estés haciendo algo mal. No entiendes bien las cosas.

La realidad es que todos estamos profundamente inmersos en la cultura. Todos estamos profundamente formados por el entorno en el que crecemos. Y cuando leemos la Biblia, lo hacemos a través de un lente cultural. Claro que intentamos no hacerlo. Y tratamos de eliminar nuestro lente cultural lo más que podemos, pero es imposible. Así que, cuando viajamos por el mundo, obtenemos una perspectiva diferente de cómo el pueblo de Dios adora, y creo que eso puede ser muy revelador para nosotros, muy, muy útil. Y creo que los niños pueden aprender eso, y también pueden aprender que hay niños como ellos en todo el mundo. Sea cual sea el grupo al que pertenezcan, sea cual sea la cultura en la que vivan, hay niños muy diferentes a ellos que también aman al Señor, cuyas familias también adoran a Jesús. Creo que es muy bueno que lo sepan.

¿Qué impacto a largo plazo te gustaría que este libro tuviera en la vida de los niños que lo lean?
En cuanto al impacto a largo plazo, me encantaría que los niños pensaran más globalmente sobre la iglesia, que supieran que tienen hermanos y hermanas en todo el mundo, personas que aman a Jesús, que lo honran, pero que son diferentes, que viven en lugares distintos, en contextos y culturas diferentes. Y tal vez esto les despierte un poco de simpatía hacia las naciones, que vean que hay personas en otros lugares a las que pueden conocer, visitar, con las que pueden compartir, y tal vez algunos, incluso, se sientan motivados a buscar lugares donde la Biblia aún no es conocida, ni traducida, ni honrada, y tal vez a ir allí. Así que espero que esto despierte en los niños el interés, el deseo de comprender lo que Dios está haciendo, no solo en su propia iglesia local, aunque ciertamente allí suceden cosas maravillosas, sino en las iglesias locales de todo el mundo.

¿Cómo pueden los padres usar este libro para guiar espiritualmente a sus hijos en casa? ¿Qué conversaciones podría despertar este libro entre padres e hijos?
Los padres pueden usar este libro para, de cierta forma, discipular a sus hijos. Espero que este libro genere conversaciones entre padres e hijos que les ayuden a comprender que su fe es verdaderamente global, que trasciende todas las partes de este mundo. También trasciende el tiempo. Que hay cristianos que ya vivieron y murieron en otros sitios. Que hay cristianos de costa a costa, de mar a mar, de zona horaria a zona horaria, que aman al Señor y lo alaban.
¿Cómo pueden las iglesias locales usar este libro?
Me encantaría ver que las iglesias locales lo usen en sus escuelas bíblicas vacacionales, en sus escuelas dominicales o en sus guarderías. A los niños les gustan las ilustraciones. Ya lo he visto. Les atraen. Creo que a los niños les interesan otros niños, y tal vez, especialmente, otros niños que no se parecen exactamente a ellos o que viven en un entorno muy diferente al suyo. Así que espero que las iglesias puedan darle un buen uso y encontrar formas creativas para que sea de ayuda en el discipulado de la siguiente generación.