Dejando un legado

Todos estamos dejando un legado con cada decisión diaria. Lo más importante es que señale a las personas a Aquel cuya vida es más importante: el Señor Jesús.
Foto: Unsplash

Junio 3

«Pero tú, sé sobrio en todas las cosas, sufre penalidades, haz el trabajo de un evangelista, cumple tu ministerio». 2 Timoteo 4:5

Cada uno de nosotros está dejando un legado. Todos los días estamos agregando algo al retrato de nuestras vidas, y eventualmente lo que dejamos atrás, nuestras decisiones, nuestras contribuciones, nuestras prioridades, permanecerán, al menos por un tiempo, para que otros reflexionen y consideren.

Al final de la segunda carta de Pablo a Timoteo, encontramos las palabras de un hombre mayor cuya vida estaba llegando a su fin: «Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación, y el tiempo de mi partida ha llegado» (2Ti 4:6). En este contexto, Pablo exhorta a Timoteo a tomar en serio sus responsabilidades, a considerar su legado y a contemplar los legados útiles y dañinos dejados por muchos.

En el capítulo inicial, Pablo le había recordado a Timoteo que «todos los que están en Asia me han vuelto la espalda, entre los cuales están Figelo y Hermógenes» (2Ti 1:15). Estas personas reciben una mención en la Biblia, y es para registrar el hecho de que desvirtuaron a un hombre necesitado. Pablo también le advierte a Timoteo que esté en guardia con respecto a personas como Himeneo y Fileto, cuya «palabra… [se extendió] como gangrena» y que «se han desviado de la verdad», o como Alejandro el calderero, quien, dice Pablo, «me hizo mucho daño» (2Ti 2:17-18; 4:14). Cuando miramos los retratos que estos individuos dejaron atrás, vemos un legado de deserción, falsas enseñanzas y oposición al evangelio.

Pero la carta de Pablo también está repleta de menciones a aquellos que dejaron legados útiles y beneficiosos. Por ejemplo, Loida y Eunice demostraron una fe sincera, la cual Pablo está seguro de que ahora habita en el joven pastor Timoteo (2Ti 1:5). Del mismo modo, Pablo exhorta a su pupilo a recordar a Onesíforo, quien «muchas veces me dio consuelo y no se avergonzó de mis cadenas. Antes bien, cuando estuvo en Roma, me buscó con afán y me halló» (2Ti 1:16–17).

Onesíforo dejó un legado de fe, coraje y convicción. Si decía que estaría en algún lugar, estaba allí. Era un hombre en quien Pablo podía confiar plenamente.

Todos estamos dejando un legado. Cuando salimos de una habitación, o dejamos atrás el aroma de Cristo que difunde el conocimiento de Él por todas partes (2Co 2:15-16), o estamos dejando el olor menos agradable de autopromoción o el vacío de decir y no ser mucho en absoluto. Un legado de fidelidad, piedad, bondad, gentileza, honradez, integridad, amor y paz es un legado que será recordado con afecto. Pero lo más importante es que señalará a las personas a Aquel cuya vida es más importante: el Señor Jesús.

Un legado es la acumulación de decisiones diarias para hacer una diferencia para Cristo: amarlo y amar a nuestro prójimo, buscar la paz y hablar de Él. Hoy, construirás una pequeña parte, o tal vez importante, de tu propio legado. Así que haz la obra que Dios ha preparado para que hagas y haz una diferencia para Él. Después de todo, nunca sabemos cuándo acabamos de hacer nuestro depósito final en el legado que estamos dejando.


Devocional tomado del libro Verdad para Vivir: 365 devocionales diarios

Apoya a nuestra causa

Esperamos que este artículo te haya sido útil. Antes de que saltes a la próxima página, queremos preguntarte si considerarías apoyar la misión de Volvamos al evangelio.

Desde el año 2013 hemos trabajado para servir a la iglesia de habla hispana publicando recursos que apuntan a Cristo y a la verdad de las Escrituras. Nuestro deseo ha sido ayudar a personas como tú a conocer y amar más a Cristo, Su Palabra y Su iglesia. Y queremos continuar proveyendo recursos para tu crecimiento y edificación en la fe.

Volvamos al evangelio siempre ha sido sin fines de lucro y depende de lectores como tú. ¿Considerarías apoyarnos? ¿Cuánto gastas en un café o en un refresco? Con ese tipo de compromiso mensual, nos ayudarás a seguir sirviendo —a ti y a la iglesia del mundo hispanohablante—. ¡Gracias por considerarlo!

En Cristo,

Equipo de Volvamos al Evangelio

¿Mi donación es segura?
¿Mi donación es deducible de impuestos?
¿Puedo cancelar mi donación recurrente?
Alistair Begg

Alistair Begg

Alistair Begg is the senior pastor of Parkside Church in Cleveland, Ohio, the Bible teacher at “Truth For Life,” and the author of Brave by Faith: God-Sized Confidence in a Post-Christian World. He is married to Susan, and together they have three grown children and five grandchildren.

Artículos por categoría

Artículos relacionados

Artículos por autor

Artículos del mismo autor

Artículos recientes

Te recomendamos estos artículos

Siempre en contacto

Recursos en tu correo electrónico

¿Quieres recibir todo el contenido de Volvamos al evangelio en tu correo electrónico y enterarte de los proyectos en los que estamos trabajando?

.