Septiembre 26
La extraordinaria grandeza de Su poder para con nosotros los que creemos… (Efesios 1:19).
La omnipotencia de Dios implica un refugio eterno e inquebrantable en la gloria eterna de Dios, pase lo que pase en esta tierra. Y esa confianza es la fuente y el poder de la obediencia radical al llamado de Dios.
¿Hay algo más liberador, emocionante y fortalecedor que la verdad de que el Dios Todopoderoso es tu refugio, día tras día, en todas las experiencias ordinarias y extraordinarias de la vida?
Si creyéramos esto, si realmente dejáramos que esta verdad de la omnipotencia de Dios se apoderara de nosotros, ¡qué gran diferencia marcaría en nuestra vida personal y en nuestro ministerio! ¡Cuán humildes y poderosos nos volveríamos para los propósitos salvíficos de Dios!
La omnipotencia de Dios significa refugio para Su pueblo. Y cuando realmente crees que tu refugio es la omnipotencia del Dios Todopoderoso, hay gozo, libertad y poder que se desbordan en una vida de obediencia radical a Jesucristo.
La omnipotencia de Dios implica reverencia, recompensa y refugio para Su pueblo del pacto.
Te invito a aceptar los términos de Su pacto de gracia: apartarte del pecado y confiar en el Señor Jesucristo; y la omnipotencia del Dios Todopoderoso será la reverencia de tu alma, la recompensa de tus enemigos y el refugio de tu vida, para siempre.
