Septiembre 20
No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban; sino acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban (Mateo 6:19-20).
El mensaje que debe proclamarse desde las altas finanzas es este: ¡hombre secular, no eres lo suficientemente hedonista!
Deja de conformarte con el pequeño 2 por ciento de placer que se consume con la inflación y la herrumbre de la muerte. Invierte en los valores celestiales de primera línea, de alto rendimiento y divinamente asegurados.
Dedicar una vida a la seguridad, las emociones y las comodidades materiales es como tirar el dinero a la basura. Pero invertir una vida en el trabajo del amor produce dividendos de alegría insuperables e infinitos:
Vendan sus posesiones y den limosnas; háganse bolsas que no se deterioran, un tesoro en los cielos que no se agota (Lucas 12:33).
Este mensaje es una muy buena noticia: Ven a Cristo, en cuya presencia hay plenitud de gozo y placeres para siempre. Únete a nosotros en la labor del hedonismo cristiano. Porque el Señor ha hablado: ¡es más bendecido amar que vivir en el lujo! ¡Más bendecido ahora y para siempre!
