El mensaje que lo contrarresta todo

En una cultura que celebra cualquier mensaje de autoafirmación, el evangelio continúa desafiando el corazón humano de una manera que ningún otro mensaje puede hacerlo.
Foto: Unsplash

Hace unas semanas, el desfile anual del Orgullo paralizó el centro de la ciudad de Toronto. Fue el punto culminante de lo que ya habían sido diez días del festival del Orgullo de Toronto. El desfile brindó a las comunidades LGBTTIQQ2SA* la oportunidad de declarar su orgullo por ser quienes son, y lo hicieron desfilando por el corazón de la ciudad. El evento fue promocionado, transmitido por televisión y celebrado.

En ese momento, yo estaba predicando el siguiente texto en una serie de sermones y llegué a Romanos 1:16-17, donde el apóstol Pablo declara cierto orgullo propio. “No me avergüenzo del evangelio”. Le escribía a la iglesia en Roma para expresarles su deseo de viajar a su ciudad con el propósito específico de predicarles el evangelio a ellos y a las personas que los rodeaban. El motivo que lo impulsaba a hacerlo era su orgullo por el evangelio. Estaba orgulloso del evangelio porque es el poder de Dios para la salvación de todos los que creen en él.

Pablo escribió Romanos para exponer con claridad el evangelio y la justicia de Dios. / Foto: VaE

Y me quedé pensando: ¿por qué el evangelio es más ofensivo que un desfile del orgullo? ¿Por qué se desprecia el orgullo evangélico mientras se aplaude el orgullo gay (y el de las lesbianas, los trans, etc.)? Al fin y al cabo, el desfile, sus carrozas, sus participantes, su desnudez, su sexualidad descarada… todas estas cosas podrían resultar fácilmente ofensivas para mucha gente. Mi familia ha recibido advertencias de personas homosexuales de no llevar a nuestros hijos a ningún lugar cercano al desfile debido a aquello a lo que podrían estar expuestos. Sin embargo, nuestra cultura celebra a la comunidad LGBTTIQQ2SA* y se burla del evangelio. En un mundo de ideas descabelladas, el evangelio parece la más descabellada de todas. ¿Por qué?

En una cultura que celebra toda clase de orgullos, el evangelio sigue siendo el más rechazado. / Foto: Unsplash

Por esto: el evangelio es el único mensaje que se opone a todo lo que queremos creer acerca de nosotros mismos y acerca de Dios. Contradice el mensaje del Orgullo de Toronto, el mensaje del cristianismo liberal, el mensaje del ateísmo, el mensaje del mormonismo, el mensaje del humanismo y contradice cualquier mensaje fuera de sí mismo.

En un mundo de ideas descabelladas, el evangelio parece la más descabellada de todas. / Foto: Lightstock

Queremos creer que somos autónomos, pero el evangelio nos asegura que estamos bajo la jurisdicción de Dios. Queremos creer que tenemos un buen corazón, pero el evangelio dice que somos mucho peores de lo que podríamos imaginar. Queremos creer que somos sabios, pero el evangelio nos dice que somos necios. Queremos definirnos por nuestros deseos y preferencias, pero el evangelio nos dice que Dios ya nos ha definido al crearnos. Queremos creer que podemos hacer lo que queramos hoy sin temor a las consecuencias eternas, pero el evangelio declara sin rodeos que habrá consecuencias eternas y temibles por nuestro pecado. Ese es un mensaje ofensivo. Ese es un mensaje sumamente ofensivo.

El evangelio nos asegura que estamos bajo la jurisdicción de Dios. / Foto: Lightstock

El orgullo gay y sus múltiples manifestaciones son fáciles de vender. Es como vender dulces a los niños, droga a los adictos o Biblias a los calvinistas. Es simplemente darles a las personas lo que desean. Es reafirmar lo que anhelan creer. Es permitirles celebrar lo que ya aman.

Pero el evangelio va a contracorriente y proclama un mensaje que lo contradice todo: eres desobediente, estás muerto, estás condenado. (Y, por supuesto, hasta que Cristo me encontró, yo también era desobediente, estaba muerto y condenado). Esta mala noticia del evangelio es tan ofensiva (¡pero tan evidentemente cierta!) que pocas personas se quedan para escuchar la buena noticia: la buena noticia de que hay esperanza, perdón y libertad para aquellos que ponen su fe en Jesucristo y reciben Su salvación. Las estrellas solo brillan plenamente en el cielo oscuro, y la alegría suprema del evangelio solo brilla frente a la maldad suprema.


* LGBTTIQQ2SA, por sus siglas en inglés, significa: lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, transgénero, intersexuales, queer, en proceso de descubrimiento, de dos espíritus y aliados. 

Publicado originalmente en Challies.

Apoya a nuestra causa

Esperamos que este artículo te haya sido útil. Antes de que saltes a la próxima página, queremos preguntarte si considerarías apoyar la misión de Volvamos al evangelio.

Desde el año 2013 hemos trabajado para servir a la iglesia de habla hispana publicando recursos que apuntan a Cristo y a la verdad de las Escrituras. Nuestro deseo ha sido ayudar a personas como tú a conocer y amar más a Cristo, Su Palabra y Su iglesia. Y queremos continuar proveyendo recursos para tu crecimiento y edificación en la fe.

Volvamos al evangelio siempre ha sido sin fines de lucro y depende de lectores como tú. ¿Considerarías apoyarnos? ¿Cuánto gastas en un café o en un refresco? Con ese tipo de compromiso mensual, nos ayudarás a seguir sirviendo —a ti y a la iglesia del mundo hispanohablante—. ¡Gracias por considerarlo!

En Cristo,

Equipo de Volvamos al Evangelio

¿Mi donación es segura?
¿Mi donación es deducible de impuestos?
¿Puedo cancelar mi donación recurrente?

Tim Challies

Tim Challies es uno de los blogueros cristianos más leídos en los Estados Unidos y cuyo BLOG ( challies.com ) ha publicado contenido de sana doctrina por más de 7000 días consecutivos. Tim es esposo de Aileen, padre de dos niñas adolescentes y un hijo que espera en el cielo. Adora y sirve como pastor en la Iglesia Grace Fellowship en Toronto, Ontario, donde principalmente trabaja con mentoría y discipulado.

Artículos por categoría

Artículos relacionados

Artículos por autor

Artículos del mismo autor

Artículos recientes

Te recomendamos estos artículos

Siempre en contacto

Recursos en tu correo electrónico

¿Quieres recibir todo el contenido de Volvamos al evangelio en tu correo electrónico y enterarte de los proyectos en los que estamos trabajando?

.