Julio 8
Sean más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándose unos a otros, así como también Dios los perdonó en Cristo (Efesios 4:32).
La fe salvadora no es simplemente creer que estás perdonado. La fe salvadora contempla el horror del pecado, luego la santidad de Dios, y comprende espiritualmente que el perdón de Dios es indescriptiblemente glorioso y hermoso. No solo lo recibimos; lo admiramos. Nos sentimos satisfechos con nuestra nueva amistad con un Dios tan grande y misericordioso.
La fe en el perdón de Dios no significa simplemente convencerme de que estoy libre de culpa. Significa saborear la verdad de que un Dios perdonador es la realidad más preciada del universo. La fe salvadora valora el ser perdonado por Dios, y de allí se eleva a valorar al Dios que perdona, y todo lo que Él es para nosotros en Jesús. Esta experiencia tiene un efecto tremendo en nuestra capacidad de perdonar.
El gran acto de adquirir nuestro perdón ya pasó: la cruz de Cristo. Al mirar atrás, aprendemos de la gracia en la que siempre estaremos (Romanos 5:2). Aprendemos que ahora somos, y siempre seremos, amados y aceptados. Aprendemos que el Dios vivo es un Dios perdonador.
Pero el gran acto de experimentar nuestro perdón perdura para siempre. Nuestra gozosa comunión con el gran Dios que perdona es eterna. Por tanto, la libertad para el perdón, que fluye de esta comunión plena con el Dios que perdona, perdurará mientras vivamos.
He aprendido que es posible seguir guardando rencor si tu fe simplemente significa que has mirado atrás, a la cruz, y has concluido que estás libre de culpa. Por eso me he visto obligado a profundizar en lo que es la fe verdadera: no solo el alivio de estar libre de culpa, sino también una profunda satisfacción por todo lo que Dios es para mí en Jesús. Esta fe mira atrás no solo para descubrir que estamos libres de culpa, sino también para ver y saborear al Dios que nos ofrece un futuro de eternos mañanas reconciliados en comunión con Él. Una comunión plena con un Dios tan perdonador es crucial para que seamos personas que perdonan.
