Divorcio, segundas nupcias y honrar a Dios

Es una pregunta que todos deben enfrentar, excepto aquellos que piensan que todo divorcio y nuevo matrimonio son bíblicos.
|
|

Una oyente llamada Lisa pregunta: “Estimado Pastor John, leí un extenso artículo que usted escribió sobre el divorcio y el nuevo matrimonio. Estuve de acuerdo con sus argumentos. Usted afirmó que solo Dios puede terminar un matrimonio. Sí. Pero al final de su escrito, dijo que permanecer en un segundo matrimonio es correcto. Me di cuenta de que no dio pasajes bíblicos para respaldar eso. Ahí es donde ya no estaba de acuerdo. Toda la Biblia parece argumentar que es imposible terminar un matrimonio con el divorcio. ¿Hay algún pasaje que sugiera que un cónyuge divorciado debe permanecer en su segundo matrimonio?”.

¿Debería quedarme?

Es importante señalar que esta pregunta que se está haciendo es una pregunta que todos debemos enfrentar, no solo yo con mi visión conservadora del divorcio y el nuevo matrimonio. Es una pregunta que todos deben enfrentar, excepto aquellos que piensan que todo divorcio y nuevo matrimonio son bíblicos. Si tienes algún límite en tu opinión sobre el divorcio y el nuevo matrimonio, tarde o temprano te encontrarás con una pareja que ha transgredido incluso los límites de tu posición sobre el tema y está en un matrimonio en el que no debería haber ingresado. Esta es una pregunta para casi todos los cristianos. Si el matrimonio en el que estás se realizó por error, no deberías haberlo hecho. Entonces, ¿deberías quedarte en él? Esa es la pregunta. Y mi respuesta es: sí. Arrepiéntete honestamente delante de Dios y el uno al otro. Admite que eso no debía haber sucedido. Pídanse perdón el uno al otro, pidan perdón a Dios, y quizás a los cónyuges anteriores. Y luego cumplan las promesas que se hicieron el uno al otro cuando hicieron sus votos, en lugar de romper su palabra por segunda vez. La pregunta de Lisa es: ¿hay textos bíblicos que respaldan esa opinión? Ella quiere decir: “¿Solo Piper afirma eso? ¿Qué hay de la Biblia?”. Y quiero decir lo siguiente con claridad: yo podría estar equivocado acerca de este tema. Podría sacar inferencias ilegítimas de algunos textos. Pero me parece que hay varios indicadores que nos llevan en esta dirección en la Biblia, y ahora se los daré a Lisa. 1. Conoce a los gabaonitas En Josué 9 está la historia de los gabaonitas que, como recordarán, escuchan sobre Josué y los israelitas que destruyen ciudades, y no quieren ser destruidos. Entonces, saben que serán los siguientes en la lista de destrucción, por lo que fingen ser de un país lejano. Le mienten a Josué y le hacen prometer que no los matará porque no están en su territorio. Josué hace un compromiso y les promete ante Dios que no los matará. Luego descubre que le estaban mintiendo. Josué 9:19 dice: “Mas todos los príncipes respondieron a toda la congregación: Nosotros les hemos jurado por Jehová Dios de Israel; por tanto, ahora no les podemos tocar”. Hay dos razones por las que no deberían haber hecho este voto: (1) los gabaonitas les estaban mintiendo, y (2) porque dice explícitamente que no consultaron a Dios, y Dios tenía la intención explícita de que los gabaonitas fueran destruidos (ver Josué 9:14, 24). Ahora bien, ellos mantuvieron el juramento que nunca debieron haber hecho, elevando así la importancia del cumplimiento de la promesa o el juramento, manteniéndolo incluso cuando fue hecho de manera errónea. Quizás este texto sugiere, personalmente creo que sí, que un juramento que le haces a una persona para que sea tu esposo o tu esposa hasta que la muerte los separe no es algo que deba tomarse a la ligera. 2. La mujer en el pozo Jesús habló con la mujer samaritana en el pozo en términos que sugieren con bastante firmeza que creía que ella había tenido cinco esposos genuinos y que en ese momento vivía con un hombre que no era su genuino esposo. Jesús lo dijo con estas palabras en Juan 4:16-18: “Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad”. Ahora, piensa en eso. ¿Qué implica? El griego no tiene palabras diferentes para hablar de esposo, hombre o varón. Entonces, este versículo podría traducirse: “Has tenido cinco hombres y el hombre que tienes ahora no es tu hombre”.Pero incluso si lo traduces de esa manera, no tiene sentido a menos que distingas a este sexto hombre de los otros cinco de alguna manera, porque Él dice: Este no es tu hombre. Esos fueron tus hombres. Este no es tu hombre. Este no es tu esposo. Esos fueron tus esposos. ¿Cuál fue la diferencia? Bueno, lo único que puedo sugerir es que de alguna manera formalizaron la relación en una ceremonia en la que se hicieron algunas promesas para crear la relación que se conocía como matrimonio, o marido y mujer.Parece que Jesús, entonces, puso algo de valor en llamar a esos cinco hombres esposos reales a diferencia de cinco hombres con quienes ella nunca se casó.

3. Casarse con alguien divorciado

Curiosamente, estaba hablando este tema con el equipo de Together for the Gospel. Uno de ellos señaló de manera muy provocativa lo siguiente: “Jesús usa el verbo casarse para lo que no deben hacer y hacen cuando les está prohibido hacerlo”. Déjame mostrarte lo que quiero decir. En Mateo 5:32 Jesús dijo: “Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio”.Jesús no dice “quien presuntamente se casa” o “quien trata de casarse”. Él dice: “el que se casa”. Él no dice que la persona “cree casarse” o “intenta casarse”. Este es un verdadero matrimonio. No debería haber sido creado, y es como cometer adulterio cuando entras a él. Jesús dijo algo similar en Marcos 10:11-12: “y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio”. Si Jesús está dispuesto a llamar “matrimonios” a relaciones iniciadas erróneamente, entonces, me parece que debemos mantener a las personas en las expectativas de santidad y permanencia implicadas en la palabra matrimonio, hasta que la muerte los separe. Existe una advertencia de que el nuevo matrimonio implica adulterio: “Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella”. Pero no creo que esta advertencia quiera decir que las relaciones sexuales en una relación iniciada erróneamente nunca puedan santificarse a través del arrepentimiento y el perdón. Más bien, entiendo que esta advertencia enseña que una relación impía involucra sexo impío, hasta que esa relación se consagra nuevamente a Dios mediante el arrepentimiento y el perdón. Si eso no sucede, esa relación permanece contaminada en todos los niveles.

4. Permanezcan allÍ

Un último pensamiento. Si parece extraño que una relación prohibida pueda convertirse en una consagrada y santa, considera el ejemplo, y hay varios en la Biblia, de los reyes de Israel. El pueblo vino a Samuel en 1 Samuel 8:6-7 y dijo: “Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová. Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos”. A pesar del origen maligno de esta nueva relación del rey con el pueblo y con Dios, Dios hizo del reinado una parte integral de Su plan para que Jesús viniera como Rey de reyes y Señor de señores, y como el Hijo de David. Estas son cuatro razones, ejemplos, tipos de textos, en las Escrituras. Apelaría a aquellos en un matrimonio al que no debían haber entrado a permanecer allí y consagrarse por confesión, arrepentimiento y consagración para que en adelante cumplan sus sagradas promesas.

John Piper

John Piper

John Piper (@JohnPiper) es fundador y maestro de desiringGod.org y ministro del Colegio y Seminario Belén. Durante 33 años, trabajó como pastor de la Iglesia Bautista Belén en Minneapolis, Minnesota. Es autor de más de 50 libros.

Siempre en contacto

Recursos en tu correo electrónico

¿Quieres recibir todo el contenido de Volvamos al evangelio en tu correo electrónico y enterarte de los proyectos en los que estamos trabajando?

.