¿Quién mató a Jesús?

Dios no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros. Jesús cargó nuestro castigo para que pudiéramos presentarnos delante de Dios perdonados, reconciliados y justificados.
Foto: Lightstock

Junio 13

El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas? (Romanos 8:32).

Hace varios años, un amigo mío que era pastor en Illinois predicó ante un grupo de presos de una cárcel estatal durante Semana Santa. En cierto punto del mensaje, hizo una pausa y les preguntó a los hombres si sabían quién había matado a Jesús.

Algunos dijeron que fueron los soldados. Otros dijeron que los judíos. Otros, Pilato. Después de que hubo un silencio, mi amigo simplemente dijo: “Su Padre lo mató”.

Eso es lo que dice la primera parte de Romanos 8:32: Dios no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó a la muerte. “[Jesús] fue entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento de Dios” (Hechos 2:23). Isaías 53 lo expresa de un modo aún más claro: “Nosotros lo tuvimos por azotado, por herido de Dios… Pero quiso el Señor [¡su Padre!] quebrantarlo, sometiéndolo a padecimiento” (Isaías 53:4, 10).

O como dice Romanos 3:25: “Dios [lo] exhibió públicamente como propiciación por Su sangre”. Así como Abraham levantó el cuchillo sobre el pecho de su hijo Isaac, aunque luego lo libró al encontrar un carnero en el matorral, así Dios Padre levantó el cuchillo sobre el pecho de Su propio Hijo, Jesús, pero no lo libró, porque Él era el Cordero, Él era el sustituto.

Dios no negó ni a Su propio Hijo porque esa era la única forma de librarnos a nosotros. La culpa por nuestras transgresiones, el castigo por nuestras iniquidades, la maldición por nuestro pecado, nos hubieran llevado inevitablemente a la destrucción del infierno. Pero Dios no negó ni a Su propio Hijo, lo entregó para que fuera herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades y crucificado por nuestro pecado.

Para mí, Romanos 8:32 es el versículo más hermoso de la Biblia, porque el fundamento de la promesa de la gracia venidera de Dios, que lo abarca todo, es que el Hijo de Dios cargó en Su cuerpo todo mi castigo, toda mi culpa, toda mi condenación, toda mi responsabilidad, todas mis faltas y toda mi corrupción, para que yo pudiera presentarme delante de un Dios grande y santo como alguien perdonado, reconciliado, justificado, aceptado y beneficiario de Sus indescriptibles promesas de placer a Su diestra por siempre jamás.


Devocional tomado del libro Future Grace, páginas 110–111.

Apoya a nuestra causa

Esperamos que este artículo te haya sido útil. Antes de que saltes a la próxima página, queremos preguntarte si considerarías apoyar la misión de Volvamos al evangelio.

Desde el año 2013 hemos trabajado para servir a la iglesia de habla hispana publicando recursos que apuntan a Cristo y a la verdad de las Escrituras. Nuestro deseo ha sido ayudar a personas como tú a conocer y amar más a Cristo, Su Palabra y Su iglesia. Y queremos continuar proveyendo recursos para tu crecimiento y edificación en la fe.

Volvamos al evangelio siempre ha sido sin fines de lucro y depende de lectores como tú. ¿Considerarías apoyarnos? ¿Cuánto gastas en un café o en un refresco? Con ese tipo de compromiso mensual, nos ayudarás a seguir sirviendo —a ti y a la iglesia del mundo hispanohablante—. ¡Gracias por considerarlo!

En Cristo,

Equipo de Volvamos al Evangelio

¿Mi donación es segura?
¿Mi donación es deducible de impuestos?
¿Puedo cancelar mi donación recurrente?
John Piper

John Piper

John Piper (@JohnPiper) es fundador y maestro de desiringGod.org y ministro del Colegio y Seminario Belén. Durante 33 años, trabajó como pastor de la Iglesia Bautista Belén en Minneapolis, Minnesota. Es autor de más de 50 libros.

Artículos por categoría

Artículos relacionados

Artículos por autor

Artículos del mismo autor

Artículos recientes

Te recomendamos estos artículos

Siempre en contacto

Recursos en tu correo electrónico

¿Quieres recibir todo el contenido de Volvamos al evangelio en tu correo electrónico y enterarte de los proyectos en los que estamos trabajando?

.