Recibido por Jesús

Jesús nos recibe en nuestra debilidad e impotencia y nos enseña a acercarnos a Dios con confianza infantil. El reino de Dios pertenece a quienes reconocen su necesidad y dependen de Él. Ven a Jesús cada día con humildad, con las manos vacías y el corazón dispuesto a recibir Su gracia.
Foto: Unsplash

Escucha este devocional en formato podcast:

Octubre 27

“Dejen que los niños vengan a Mí; no se lo impidan, porque de los que son como estos es el reino de Dios. En verdad les digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él. Y tomándolos en los brazos, los bendecía, poniendo las manos sobre ellos”. Marcos 10:14-16

En el siglo veintiuno, cuando pensamos en los niños, tendemos a centrarnos en sus cualidades subjetivas; son lindos y tiernos, y a veces pensamos erróneamente que son perfectos y el centro del universo. Tales puntos de vista contemporáneos de los niños en realidad obstaculizan nuestra capacidad de comprender lo que Jesús quiso decir cuando dijo: “Dejen que los niños vengan a Mí”.

Son las características objetivas de los niños las que están verdaderamente en el corazón de la ilustración de Jesús. Los niños no votan. No tienen licencias de conducir. Los adultos a menudo no les piden que tomen decisiones con respecto a eventos significativos en sus propias vidas o en las vidas de sus familias. En su infancia, dependen completamente de otra persona. Dicho sin rodeos, los niños son pequeños e indefensos, sin mucho reclamo o mérito externo aparente.

¿No es una maravilla, entonces, que los niños sean tan calurosamente recibidos por Jesús? Si bien es ciertamente maravilloso, no debería sorprendernos cuando consideramos con qué frecuencia Dios usa a los mansos y humildes de maneras poderosas. No podemos esperar entrar en el cielo por nuestro propio mérito o autoestima. En cambio, el reino de Dios pertenece a personas necesitadas, solitarias e indefensas, que no tienen ningún reclamo o mérito por sí mismas, personas como niños.

A medida que aceptamos lo que significa ser como un niño, comenzamos a ver que nuestra entrada en el reino solo puede venir después de que hayamos aceptado nuestro propio estado indefenso y dependiente. Venimos a Cristo no con las manos llenas de nuestras propias habilidades o logros, sino con las manos vacías, listas para recibir. Y sorprendentemente, el evangelio nos dice que debemos mirar a Dios mismo, quien se hizo carne como un bebé indefenso. Es apropiado, entonces, que la entrada en Su reino sea disfrutada por aquellos que siguen Su humilde ejemplo.

El recibimiento de Jesús a los niños en estos versículos aplana nuestro orgullo y nos recoge en nuestra debilidad. Tal vez consideres que tu trabajo es encomiable o que tu posición es digna de mención, y te encuentras deseando ser un benefactor y no un beneficiario. O tal vez sabes que los demás piensan muy poco de ti (o piensas poco de ti mismo), y te sorprendes de que Dios quiera darte cualquier cosa, y mucho menos estar buscando pasar la eternidad contigo. No importa cuál sea tu carácter o tus circunstancias, ven a Jesús cada día con confianza infantil, consciente de tu debilidad e impotencia. Este, y solo este, es el camino hacia Su reino y el camino para disfrutar de la bendición de la cercanía a Él.


Devocional tomado del libro Verdad para Vivir: 365 devocionales diarios

Apoya a nuestra causa

Esperamos que este artículo te haya sido útil. Antes de que saltes a la próxima página, queremos preguntarte si considerarías apoyar la misión de Volvamos al evangelio.

Desde el año 2013 hemos trabajado para servir a la iglesia de habla hispana publicando recursos que apuntan a Cristo y a la verdad de las Escrituras. Nuestro deseo ha sido ayudar a personas como tú a conocer y amar más a Cristo, Su Palabra y Su iglesia. Y queremos continuar proveyendo recursos para tu crecimiento y edificación en la fe.

Volvamos al evangelio siempre ha sido sin fines de lucro y depende de lectores como tú. ¿Considerarías apoyarnos? ¿Cuánto gastas en un café o en un refresco? Con ese tipo de compromiso mensual, nos ayudarás a seguir sirviendo —a ti y a la iglesia del mundo hispanohablante—. ¡Gracias por considerarlo!

En Cristo,

Equipo de Volvamos al Evangelio

¿Mi donación es segura?
¿Mi donación es deducible de impuestos?
¿Puedo cancelar mi donación recurrente?
Alistair Begg

Alistair Begg

Alistair Begg is the senior pastor of Parkside Church in Cleveland, Ohio, the Bible teacher at “Truth For Life,” and the author of Brave by Faith: God-Sized Confidence in a Post-Christian World. He is married to Susan, and together they have three grown children and five grandchildren.

Artículos por categoría

Artículos relacionados

Artículos por autor

Artículos del mismo autor

Artículos recientes

Te recomendamos estos artículos

Siempre en contacto

Recursos en tu correo electrónico

¿Quieres recibir todo el contenido de Volvamos al evangelio en tu correo electrónico y enterarte de los proyectos en los que estamos trabajando?

.