Septiembre 7
Solamente compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo… De ninguna manera estén atemorizados por sus adversarios… Porque a ustedes se les ha concedido por amor de Cristo, no solo creer en Él, sino también sufrir por Él (Filipenses 1:27-29).
Pablo les dijo a los filipenses que vivir de una manera digna del evangelio de Cristo significaba no temer a sus adversarios. Después les explicó la lógica de la valentía.
La lógica es esta: Dios te ha dado dos dones, no solo uno: la fe y el sufrimiento. Eso dice el versículo 29: “Porque a ustedes se les ha concedido por amor de Cristo, no solo creer en Él, sino también sufrir por Él”. Se te ha concedido creer y se te ha concedido sufrir.
En este contexto, esto significa que tanto la fe en medio del sufrimiento, como el sufrimiento en sí, son regalos de Dios. Cuando Pablo dijo que no debes temer a tus adversarios, tenía en mente dos razones:
- Una razón es que los adversarios están en la mano de Dios. La oposición de tus adversarios es un regalo de Dios. Él los gobierna. Ese es el primer punto acerca del versículo 29.
- La otra razón para no temer, es que tu valentía, es decir, tu fe, también está en la mano de Dios. También es un regalo. Ese es el segundo punto del versículo 29.
Así que la lógica de la valentía frente a la adversidad es esta doble verdad: tanto la adversidad como la fe frente a la adversidad son regalos de Dios.
¿Por qué a esto se le llama “[comportarse] de una manera digna del evangelio de Cristo”? Porque el evangelio es la buena noticia de que la sangre del pacto de Cristo obtuvo eficazmente para todo Su pueblo, la obra soberana de Dios para darnos fe y gobernar a nuestros enemigos, siempre para nuestro bien eterno. Eso es lo que el evangelio aseguró. Por tanto, vivir de esa manera demuestra el poder y la bondad del evangelio.
Por eso, no temas. Tus adversarios no pueden hacer más de lo que Dios les permite. Y Él te proveerá toda la fe que necesitas. Estas promesas están compradas y selladas con sangre. Son promesas del evangelio.
