El ministerio: más importante que la vida

Cumplir la obra que el Señor nos ha encomendado tiene un valor tan grande que guía toda nuestra vida hasta que Él dé por terminado nuestro servicio.
Foto: Lightstock

Julio 14

Pero en ninguna manera estimo mi vida como valiosa para mí mismo, a fin de poder terminar mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús (Hechos 20:24).

Según el Nuevo Testamento, el ministerio es lo que hacen todos los cristianos. Según Efesios 4:11-12, los pastores tienen la tarea de capacitar a los santos para la obra del ministerio. Pero son los cristianos comunes quienes realizan el ministerio.

El ministerio es tan variado como lo son los cristianos. No se trata de un cargo como el de anciano o diácono; es un estilo de vida dedicado a dar mucha importancia a Cristo y a satisfacer las necesidades de los demás.

Significa que hacemos “bien a todos según tengamos oportunidad, y especialmente a los de la familia de la fe” (Gálatas 6:10). Sin importar si somos banqueros o albañiles, significa que nuestro objetivo es promover la fe y la santidad de los demás para la gloria de Dios.

Cumplir con tu ministerio es más importante que mantenerte vivo. Esta convicción es lo que hace que sea tan inspirador observar las vidas de personas radicalmente dedicadas. La mayoría de ellas hablan como lo hace Pablo sobre su ministerio en Hechos 20:24: “Pero en ninguna manera estimo mi vida como valiosa para mí mismo, a fin de poder terminar mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús”. Cumplir con el ministerio que Dios nos da es más importante que la vida.

Quizás pienses que necesitas salvar tu vida para ejercer tu ministerio. Por el contrario, la forma en que la pierdes puede ser la piedra angular de tu ministerio. Ciertamente lo fue para Jesús, quien apenas tenía treinta años.

No debemos preocuparnos por mantenernos vivos para terminar nuestro ministerio. Solo Dios conoce el momento señalado para nuestro servicio. Él decidirá cuándo nuestra muerte no es una interrupción de nuestro ministerio, sino el último acto de nuestro ministerio.

Henry Martyn tenía razón cuando dijo: “Si [Dios] tiene una obra para mí, no puedo morir”. En otras palabras, soy inmortal hasta que mi obra esté terminada. Por tanto, el ministerio es más importante que la vida.


Devocional tomado del libro Future Grace, página 287.

Apoya a nuestra causa

Esperamos que este artículo te haya sido útil. Antes de que saltes a la próxima página, queremos preguntarte si considerarías apoyar la misión de Volvamos al evangelio.

Desde el año 2013 hemos trabajado para servir a la iglesia de habla hispana publicando recursos que apuntan a Cristo y a la verdad de las Escrituras. Nuestro deseo ha sido ayudar a personas como tú a conocer y amar más a Cristo, Su Palabra y Su iglesia. Y queremos continuar proveyendo recursos para tu crecimiento y edificación en la fe.

Volvamos al evangelio siempre ha sido sin fines de lucro y depende de lectores como tú. ¿Considerarías apoyarnos? ¿Cuánto gastas en un café o en un refresco? Con ese tipo de compromiso mensual, nos ayudarás a seguir sirviendo —a ti y a la iglesia del mundo hispanohablante—. ¡Gracias por considerarlo!

En Cristo,

Equipo de Volvamos al Evangelio

¿Mi donación es segura?
¿Mi donación es deducible de impuestos?
¿Puedo cancelar mi donación recurrente?
John Piper

John Piper

John Piper (@JohnPiper) es fundador y maestro de desiringGod.org y ministro del Colegio y Seminario Belén. Durante 33 años, trabajó como pastor de la Iglesia Bautista Belén en Minneapolis, Minnesota. Es autor de más de 50 libros.

Artículos por categoría

Artículos relacionados

Artículos por autor

Artículos del mismo autor

Artículos recientes

Te recomendamos estos artículos

Siempre en contacto

Recursos en tu correo electrónico

¿Quieres recibir todo el contenido de Volvamos al evangelio en tu correo electrónico y enterarte de los proyectos en los que estamos trabajando?

.