Abril 2
Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito (Romanos 8:28).
Si vives dentro de esta magnífica promesa, tu vida es más sólida y estable que el monte Everest.
Nada puede tumbarte cuando estás dentro de las murallas de Romanos 8:28. Fuera de Romanos 8:28, todo es confusión, ansiedad, miedo e incertidumbre. Fuera de esta promesa de la gracia venidera de Dios que todo lo abarca, hay casas de paja de drogas, pornografía y decenas de distracciones vanas. Hay paredes de tablas y techos de lata de estrategias de inversión frágiles y de coberturas de seguro pasajeras y de planes de jubilación insignificantes. Hay refuerzos de cartón en los cerrojos, alarmas y sistemas de defensa contra proyectiles. Fuera hay miles de sustitutos para esta promesa de Romanos 8:28.
Cuando has cruzado la puerta del amor hacia la estructura masiva y sólida de Romanos 8:28, todo cambia. Entonces viene a tu vida la estabilidad, la profundidad y la libertad. Simplemente, no puedes ser derribado otra vez. La confianza de que un Dios soberano gobierna para tu bien todo el sufrimiento y el placer que experimentas es un incomparable refugio, seguridad, esperanza y poder en tu vida.
Cuando el pueblo de Dios verdaderamente viva en la gracia para el futuro de Romanos 8:28, desde el sarampión hasta la morgue, será la gente más libre, fuerte y generosa del mundo.
La luz de ellos brillará y las personas darán gloria a su Padre que está en el cielo (Mateo 5:16).
Devocional tomado del libro “Future Grace”, páginas 118-119.
