Marzo 24
“No tengas temor ante ellos, porque contigo estoy para librarte”, declara el Señor (Jeremías 1:8).
Un gran obstáculo para servir al Señor, especialmente entre los jóvenes, es el temor al rechazo y la oposición.
Muchos pensamientos vienen a la mente acerca de cómo a algunas personas quizás no les guste la manera cómo actuamos y pensamos. Quizás la gente esté en desacuerdo o se ofenda. Puedo cometer un error y ser criticado.
El temor al hombre es un gran impedimento para el ministerio.
Por eso Dios dice: “No temas porque Yo estaré contigo y Yo te liberaré”. La presencia de Dios y Su aprobación son de más valor que la aprobación del hombre. Y Dios dice que en los problemas y por medio de ellos: “Yo te liberaré. Triunfarás al final. Serás más que vencedor”.
Y lo mismo se nos promete en Cristo Jesús hoy:
- Él mismo ha dicho: “Nunca te dejaré ni te desampararé”, de manera que decimos confiadamente: “El Señor es el que me ayuda; no temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre?” (Hebreos 13:5-6).
- Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros? (Romanos 8:31).
Dios le dijo al joven Jeremías, y también les dice a los jóvenes a quienes Él ha llamado a servirlo hoy: “No digas: ‘Soy joven’” (Jeremías 1:7). ¿Por qué?
- Porque tu vida está arraigada en los firmes y soberanos propósitos de Dios. Has sido escogido, consagrado, formado y designado para un gran propósito.
- Porque la autoridad de Dios, no la tuya, está detrás de tu servicio y tu hablar.
- Porque Dios mismo estará contigo para librarte de todas tus dificultades.
