Febrero 1
Allí haré surgir el poder de David; he preparado una lámpara para Mi ungido. A sus enemigos cubriré de vergüenza, pero sobre él resplandecerá su corona (Salmos 132:17-18).
¿Quiénes se beneficiarán de las promesas que Dios le hizo a David?
Aquí está el Salmo 132:17-18 nuevamente: “Allí haré surgir el poder de David; he preparado una lámpara para Mi ungido. A sus enemigos cubriré de vergüenza, pero sobre él resplandecerá su corona”.
Ahora, conecta eso con Isaías 55:1, 3: “Todos los sedientos, vengan a las aguas; y los que no tengan dinero, vengan, compren y coman… Y haré con ustedes un pacto eterno, conforme a las fieles misericordias mostradas a David”.
Desde este lado de la cruz, así es como yo parafrasearía esa promesa: Dios hará un pacto con quienquiera que acuda a Él a través de Jesucristo, Su Hijo, sediento de lo que Dios es para nosotros en Cristo, en lugar de depender de quiénes somos o qué hacemos.
¿Recuerdas cómo termina la Biblia en Apocalipsis 22:17? “El que tiene sed, venga; y el que desee, que tome gratuitamente del agua de la vida”. Esto no se refiere solo a los judíos de la época de Isaías. Se refiere a cualquier persona que acuda a Cristo para saciar la sed de su alma. ¡“Haré con [esa persona] un pacto eterno”!
¿Qué pacto? Un pacto definido y asegurado por Dios en Sus “fieles misericordias mostradas a David” (Isaías 55:3). Lo que entiendo de eso es que estoy incluido en el pacto davídico. Lo que David obtiene, yo lo obtendré en Cristo Jesús.
¿Qué incluye eso?
Poder surgirá para mí. Eso significa que habrá una gran fuerza que peleará por mí y me protegerá. Habrá una lámpara que Dios preparó para mí, es decir, la luz me rodeará y la oscuridad no me vencerá. Habrá una corona para mí: reinaré con el Hijo de David y me sentaré con Él en Su trono. “Al vencedor, le concederé sentarse conmigo en Mi trono” (Apocalipsis 3:21).
Es impresionante que nos vayamos a beneficiar de las promesas hechas a David. Es la voluntad de Dios que quedemos maravillados. Es Su voluntad que nos levantemos de nuestro tiempo devocional sorprendidos por el poder y la autoridad de Dios, y la garantía de que somos amados por Él.
Devocional tomado del artículo “Morning Meditations on 4 Parts of the Bible”.
