Llévate a este niño y críamelo

Nos comprometemos a enseñarle profundos principios bíblicos, y valores eternos a la mente de esta niña: ensenarle que ella es una adoradora de Dios y pertenece al pueblo de Dios no es por sangre, ni voluntad de varón, sino de Dios.

Los juegos, canciones y dibujos con nuestras dos hijas pequeñas durante las tardes eran lo habitual en nuestra familia. Ellas dos, quienes eran muy cercanas en edad, y otras muy buenas amiguitas y vecinitas, nos acompañaban antes de que inciaran su etapa escolar durante las tardes divertidas y animadas.   Pasaron años en los que el Señor no nos concedía tener otro hijo; entonces, después de seis años llegó nuestro hijo menor. Sus hermanitas ya iban a la escuela y a clase de piano, mientras él y yo pasábamos gran cantidad del tiempo juntos. Cuando aprendió a hablar me pidió tener para él un hermanito varón.  Tiempo después nos mudamos a Minnesota y allí nuestro hijo seguía pidiendo un hermano mayor que él. Lo cual, por nuestra adaptación, a una nueva cultura y un nuevo país, no nos era posible.  Siempre quise tener hijos y nietos de diferente apariencia a la de la familia (asiáticos, baby chocolates, vainilla y Café con leche, por así decirlo) y el Señor nos lo ha permitido ahora mediante el matrimonio de nuestras hijas, también por los amiguitos de nuestros hijos, los hijos de los asistentes de mi esposo, el grupo de mentoreo, etc. Pero Dios ha ido iniciado la plantación y ha dado fruto la semilla de la adopción en nuestra familia.  Cuando nuestra hija mayor cumplió 15 años la enviamos de vacaciones a Minnesota, allí asistió a una conferencia de adopción. Conversó con Noël Piper al respecto y, desde allí comenzó a apadrinar niños en Guatemala, mediante ministerios Compassion, etc.  

Una semilla desarrollándose 

Hemos entendido la adopción que Dios hizo en nosotros como hijos adoptados en su familia, primero por medio de la instrucción de Noel Piper (esposa de John Piper), en mi hija. Después por medio del ejemplo de todos los pastores de la iglesia donde asistimos, Bethlehem Baptist church en Minnesota. La enseñanza es: si estás en contra del aborto, debes hacer algo a favor de la vida y a favor de las mujeres que no pueden criar a sus bebés.   Al llegar la edad de casarse de nuestra hija, conoció a mi yerno, el cual en su familia, tres de sus ocho tíos son adoptados. La abuela de mi yerno, durante algunos años tomó a varios niños en su casa como hogar de acogimiento, así que mi yerno creció con un espíritu y deseo de adopción.   El Señor unió dos corazones con un mismo deseo, como el de mi hija y el de mi yerno para darles un corazón para niños que no tienen hogares modelo con padres biológicos.

Simiente, a la manera de Dios 

Los niños vinieron a nuestra familia de manera normal; es decir, nos casamos, tuvimos nuestros hijos, las hijas se casan, y pensamos que sería igual como nos sucedió a nosotros. Así que esperábamos que nuestras hijas se embarazaran, les creciera el vientre, haríamos una fiesta de descubrimiento del sexo del bebé. En mi corazón deseaba lo siguiente: “espero y oro por la noticia del embarazo; quiero ver esto, quiero disfrutar esto, de mis nietos, quiero cuidar de mis hijas, cocinarles, hacerles un baby shower… quiero ver cómo lucen la mezcla de razas de mi hija con su esposo, quiero saber a quién se parece en la nariz, en el pelo, en el color…   Como abuela, la adopción no era la manera como pensé que Dios agrandaría nuestra familia y ni que sería la manera que Dios proveería los nietos que tanto he deseado o soñado.  Pero Dios proveyó nuestra primera nieta que vino de padres biológicos que no conocemos, pero Dios sí. Y pensar que desde antes de la fundación del mundo el Señor había determinado esta sería la familia, el hogar al que esta niña pertenecería… Una cosa es saberlo en teoría, y otra es en la práctica.   Entender que Dios traería nuestros nietos, hijos de lejos; que la familia no es solo de sangre, ni de carne, sino de Dios, de Su voluntad, de Su plan y propósito para con nosotros. Entender que hemos sido traídos a la familia de Abraham por una promesa que Dios le hizo a Abraham, que traería sus hijos desde lejos, que en el serían benditas todas las naciones y generaciones por medio del evangelio y la buena noticia de salvación; entender que somos una familia espiritual, que hay amigo más unido que un hermano, que es mejor un amigo cercano que un familiar lejano… Es simplemente glorioso.  “Les daré en Mi casa y en Mis muros un lugar, Y un nombre mejor que el de hijos e hijas. Les daré nombre eterno que nunca será borrado” (Isaías 56:5). 

Primicia de nuestra simiente o Descendencia 

“Llévate a esta niña y críamela” (Éxodo 2:9). Encomienda de parte de Dios para nosotros es nuestra primera nieta: Serenity June.  El día 4 de junio Dios la trajo al mundo y la colocó como parte de nuestra descendencia. La tomamos como de parte de Dios. Se ha realizado un milagro en su nacimiento y asignación providencial a nuestra familia como nuestra nieta. Dios la ha traído y la ha colocado en nuestra descendencia para siempre.   El sentimiento puesto por el Señor por esta pequeña bebé necesitada de cuidado y protección, ha sido instantáneo; la ternura que inspira, el deseo de tenerla en brazos y cobijarla con nuestros brazos y en nuestro pecho; no hay formas de expresar lo que inspira ver a esta grandiosa creación a la imagen de Dios reflejada en una bebé llena del reflejo de Él, maravillosamente creada (Ver Salmo 139).   Hemos entendido el privilegio y la responsabilidad que se nos ha asignado a formar a esta niña íntegramente, para que ocupe un puesto en nuestra genealogía, en nuestra familia y descendencia.  Dios nos la ha dado para llevarla a Dios, a Su Palabra en oración. Nos comprometemos a enseñarle profundos principios bíblicos, y valores eternos a la mente de esta niña: ensenarle que ella es una adoradora de Dios y pertenece al pueblo de Dios no es por sangre, ni voluntad de varón, sino de Dios. Le enseñaremos a que ella no desvíe su mirada del invisible (Heb.11:27).  Oramos que sus padres le enseñen a ver al Señor y Este la sostenga para cumplir su gran misión: vivir para Dios y su pueblo.  Que el Señor nos libre de sacrificar a nuestros hijos a Moloc en el altar de fuego llamado aborto, y que Dios nos ayude a celebrar la vida desde el vientre dejando de llamarlo feto y llamarlos bebés; que Dios nos ayude a celebrar sus movimientos en el vientre causado por sus emociones como Juan el bautista, el bebé de Elizabet (Ver Lucas 1:41).   

Vilma Mata de Méndez

Vilma Mata de Méndez, es consejera Biblica, entrenada por Faith Biblical Counseling y maestra de Estudios Bíblicos. Tiene un certificado Estudio de mujeres de AACC. La salvó el Señor en sus años de universidad cuando estudiaba Arquitectura. Está casada hace 32 años con el pastor Luis Méndez, tienen tres hijos, dos casadas. Sirvieron 11 años en Minneapolis, Minnesota bajo el ministerio del pastor John Piper, donde tomó clases de Fundamentos de Teología. Hoy día sirven en el Ministerio JUNTOS y Unidos, @juntosyunidos donde entrenan a parejas por medio de vídeos, y a consejeros bíblicos. Son miembros de la Iglesia Bautista Internacional. Sirven a los jugadores de béisbol y a sus esposas en MLB en Arizona, lugar donde residen.

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