John Piper sobre ChatGPT

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PRESENTADOR:

Pastor John, el otro día estaba probando ChatGPT. Y le pedí que escribiera un tweet sobre la inteligencia artificial y el gozo cristiano, y que lo escribiera como usted lo expresaría. Esto es lo que redactó:

La inteligencia artificial puede aportar nuevos niveles de comodidad y productividad, pero no la confundamos con el verdadero gozo. Nuestra satisfacción suprema solo puede hallarse en Cristo, el único que puede satisfacer los anhelos más profundos de nuestros corazones.

Las conexiones son simplistas, pero no están mal. En realidad suena como usted. Pero escuche esto. Esa segunda frase, tal y como está escrita —“Nuestra satisfacción suprema solo puede hallarse en Cristo, el único que puede satisfacer los anhelos más profundos de nuestros corazones”— ¡esa afirmación nunca ha aparecido en sus obras escritas, ni en las de nadie! Nunca ha aparecido en línea, en ninguna parte, según Google. Por lo que veo, es una frase original, lo cual es increíble.

Como usted sabe, estamos en las primeras etapas del desarrollo de la inteligencia artificial, cuando grandes conjuntos de datos pueden ser procesados y sintetizados, y las computadoras pueden esencialmente arrojar lo que parecen ser respuestas reflexivas a las preguntas de los usuarios. Su ministerio ha producido un enorme conjunto de datos, por decirlo de una manera cruda. Y no está lejos el día en que la gente se sienta tentada a no ir a este podcast, o a sus sermones o libros para escucharle; simplemente le pedirán una respuesta resumida a la inteligencia artificial de lo que John Piper podría decir sobre un determinado dilema ético o texto bíblico. Y algún modelo de inteligencia artificial ofrecerá una respuesta resumida en forma de texto, o tal vez algún día con su propia voz o incluso en una respuesta generada por video que se parezca a John Piper hablando.

Aún es muy pronto. Muchas cosas van a cambiar. Pero quiero conocer sus primeras reflexiones y, para llegar a ellas, quiero dejar de lado un tema secundario y hacer una suposición. En primer lugar, hay cuestiones legales en todo esto. Dejémoslas de lado por ahora. En segundo lugar, supongamos, por el bien del episodio, que el texto generado es en realidad bastante bueno y una representación razonablemente exacta de lo que usted ha dicho. ¿Cuál es su primer instinto al respecto en el nivel más alto? ¿Qué le gustaría que el John Piper generado por computadora de la era de la inteligencia artificial escuchara de usted, para que su propia voz viva informe al mundo sobre cómo quiere que se vea su legado de obras en la era de la inteligencia artificial?

JOHN PIPER:

Bueno, me gusta esa última pregunta; me refiero a centrar mi atención en el nivel más alto, lo cual intentaré hacer. Pero es notable que esto aparezca justo ahora, porque solo hace unas semanas en el foro de la facultad de la universidad y seminario Bethlehem, donde enseño y sirvo como rector, conversamos sobre la inteligencia artificial, y específicamente ChatGPT, como parte planificada del programa de esa reunión.

Detectar el engaño

Como preparación, uno de nuestros maestros envió los resultados de su consulta a ChatGPT (que significa Chat Transformador Generativo Pre-Entrenado, según aprendí). Y le había dado al chatbot esta instrucción: “Escribe un ensayo sobre la visión de Agustín del amor desordenado”. Y produjo un ensayo de cuatrocientas palabras, que leí, y que supongo que sería aprobado en la típica clase de literatura en la universidad (y seguro que en la escuela secundaria), lo que por supuesto es una gran preocupación para los profesores.

Y existen (también me he enterado) programas de detección de plagio como Turnitin, que afirman ser capaces de detectar ensayos producidos artificialmente con un 99 por ciento de precisión. Así que quién sabe: tal vez con el avance de las posibilidades de hacer trampas, y de utilizar las producciones de la inteligencia artificial como si fueran tu propio trabajo, se produzcan avances iguales en el software para detectar ese engaño. Y como tú señalas, no solo como potencial sino como realidad: hay gente ahora mismo produciendo citas artificiales de John Piper y voces artificiales de John Piper, que son lo suficientemente precisas como para que la persona promedio no note la diferencia.

Pero tu pregunta en este punto —afortunadamente, porque no soy un experto— no se refiere a cuestiones legales. No es sobre posibilidades de detección. Se trata de esto: ¿Cuál es mi primer instinto al respecto en el nivel más alto? ¿Qué me gustaría que el John Piper generado por computadora de la era de la inteligencia artificial escuchara de mí, para que mi propia voz viva informe al mundo sobre cómo quiero que se vea mi legado de obras en la era de la inteligencia artificial?

Mi instinto no llega primero a mi lengua. Mi instinto llega primero a mi mente, donde circula mucha Biblia, y mi instinto consulta con mi mente y dice: “Oye, mente, ¿qué dice o implica la Biblia sobre esto?”. Así que, aquí está la destilación de mi respuesta a la forma en que planteaste la pregunta (realmente de alto nivel).

Pensar correctamente y regocijarse correctamente

La visión bíblica del hedonismo cristiano realmente nos da un marco extraordinario para responder a la inteligencia artificial. Esto fue una sorpresa para mí porque no había pensado en ello antes. Recuerda que el hedonismo cristiano dice que Dios es más glorificado en nosotros cuando estamos más satisfechos en Él. Ahora bien, lo que eso hace es elevar los afectos espirituales del corazón humano al nivel más alto posible en el papel único que los seres humanos desempeñan en los propósitos de Dios en la creación del mundo.

Dios creó el universo para mostrar Su gloria y comunicarse a Sí mismo a Sus criaturas para nuestra comprensión y deleite (Salmo 19:1; Isaías 43:7; Romanos 1:19-21; Romanos 9:20-23; etc.). El propósito de Dios de glorificarse a Sí mismo en la creación alcanza su clímax designado por Dios cuando los seres humanos no solo comprenden correctamente, sino que sienten correctamente la naturaleza de la realidad de Dios y la belleza de estar en comunión con Él. Dios se glorifica en la vida de los seres humanos cuando ellos le conocen de verdad (en sus mentes) y se regocijan debidamente en Él (en sus corazones). Si falta alguna de las dos cosas, comprensión mental o regocijo en el corazón, Dios no es glorificado como debería serlo.

Y si falta uno de los dos, el otro es defectuoso. Las ideas correctas sin el regocijo correcto son estériles, mecánicas y, sí, se podría decir que artificiales. Incluso en la mente humana —no solo en la computadora— son artificiales si no están debidamente impregnados de regocijo. El regocijo sin las ideas correctas, por otra parte, es como la espuma en una bebida y no el fruto en una vid.

Para que el pensamiento correcto glorifique a Dios, debe estar unido al regocijo correcto en Dios. Y para que el regocijo en Dios glorifique a Dios, debe estar arraigado en un pensamiento correcto acerca de Dios. En otras palabras, los afectos espirituales del corazón humano son esenciales para la realización de los propósitos de Dios al crear el mundo.

El gozo del nuevo corazón

Estos afectos espirituales, los afectos del corazón humano, nunca serán producto de bancos de datos informáticos. Y lo digo no solo porque los ordenadores nunca serán corazones humanos, es decir, nunca serán creados como humanos a imagen de Dios. Lo digo también porque, no solo los corazones o las almas humanas son de otra naturaleza que las computadoras y el lenguaje informático, sino que (y esto es aún más importante) el corazón humano que glorifica a Dios y exalta a Cristo es una nueva creación que se produce por una intervención sobrenatural —no natural, ni informática— del Espíritu Santo.

Se llama “nuevo nacimiento”, “nueva creación” o “nueva persona”. La nueva creación en Cristo, el corazón nacido de nuevo, la persona creada sobrenaturalmente, es la única persona que puede regocijarse en Dios por lo que realmente es. Los ojos del corazón han sido abiertos por el Espíritu Santo. Se mira la belleza espiritual de Cristo en el evangelio, y el eco de esta belleza en el corazón es confiar en Él, regocijarse en Él y atesorarlo.

Esos afectos que glorifican a Dios, que se desbordan en actos externos de amor, son la razón por la que Dios creó el universo. Lo que significa, para ChatGPT, que está cuatro veces alejado de los propósitos de Dios para la inteligencia.

Cuatro veces alejado

Primero, es un tipo de inteligencia, no de afectos. Pero los afectos son esenciales para vivir una vida humana que exalte a Cristo y glorifique a Dios.

Segundo, esta supuesta inteligencia es el producto de una máquina, no de un corazón. Y el corazón es esencial para vivir una vida humana que exalte a Cristo y glorifique a Dios.

Tercero, las causas y defectos de esta llamada “inteligencia” son naturales, no sobrenaturales. Pero la Biblia deja claro que el hombre meramente natural (y más aún la computadora natural) no puede ser lo que los humanos fueron creados para ser; esto es, personas que glorifiquen a Dios.

Cuarto, esta inteligencia artificial es defectuosa de la misma manera que el hombre natural es defectuoso. No puede elevarse más alto que el corazón natural, caído y no regenerado del hombre. La inteligencia, tal como Dios la creó al principio, fue diseñada no solo para percibir la realidad natural, externa —y luego ensamblarla—, sino también para ver en ella, para ver a través de ella, la realidad de la gloria de Dios: la grandeza, la belleza y el valor de la Persona infinita que nos creó. Cuando la inteligencia no puede hacer esto —no puede discernir, ver y sentir espiritualmente esa gloria— fracasa en la razón más importante por la que existe la inteligencia.

Así que, en respuesta a la pregunta, me gustaría que el legado de mis obras se viera como el fruto de una mente y un corazón humanos finitos, falibles e imperfectos que fueron tocados por la obra sobrenatural de Dios en Cristo, y capacitados para ver la gloria de Dios, y sentir algo del valor de Dios, y reflejar para el mundo la gloria de Dios, para el disfrute sobrenatural del mayor número posible de personas.


Episodio original en inglés: https://www.desiringgod.org/interviews/john-piper-on-chatgpt

John Piper

John Piper

John Piper (@JohnPiper) es fundador y maestro de desiringGod.org y ministro del Colegio y Seminario Belén. Durante 33 años, trabajó como pastor de la Iglesia Bautista Belén en Minneapolis, Minnesota. Es autor de más de 50 libros.

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