Eres la novia de Cristo: vive para Él

Cuando Cristo gobierna nuestro corazón, todo lo demás encuentra el lugar que le corresponde y nuestra vida refleja que le pertenecemos.
Foto: Unsplash

Hace un tiempo compartí sobre ser la novia de Cristo desde dos perspectivas: amarlo e imitarlo, hoy quiero que veamos otros aspecto, vivir para Él.

1 Pedro 1:18-19 nos recuerda que hemos sido compradas con un precio muy costoso, la sangre de nuestro Señor Jesucristo. Por tanto, como creyentes, como parte de la iglesia le debemos a Él nuestra vida, ya que al morir en nuestro lugar nos rescató del reino de las tinieblas y nos trasladó al reino de la luz.

Hemos sido llamadas a ser siervas de Cristo. Nuestra vida está en Sus manos. Le pertenecemos y el deseo de nuestro corazón debe ser el de agradarle y honrarle.

Debemos depender de Él, someternos a Él y serle fieles. Cuando el Señor Jesucristo dice en Mateo 6:24: “Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o apreciará a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir a Dios y a las riquezas”. No se está refiriendo únicamente a Dios y al dinero. Se está refiriendo a que, si Jesucristo es el Salvador y Señor de nuestra vida, no podemos tener otro dueño, no podemos dejar que otras personas u otras cosas ocupen y traten de controlar nuestras vidas.

Vivir para Cristo es reconocer que le pertenecemos y que solo Él debe gobernar nuestra vida. / Foto: Unsplash

En Lucas 9:23 Jesús nos hace un llamado a vivir para Él: “Si alguien quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame”. En otras palabras, nos está diciendo: “Muere a tí misma, muere al mundo, a tus deseos pecaminosos y egoístas, a lo que el mundo define como éxito, muere a todo lo que no provenga de Mí y no te lleve a Mí”.

Jesucristo nos llama a sacrificar nuestra vida y a dejarla en Sus manos. A depender de Él, a sufrir por Él, a tomar nuestra cruz hasta el punto de morir a nosotras mismas y al mundo.

Seguir a Cristo implica negarnos a nosotros mismos y tomar nuestra cruz cada día. / Foto: Lightstock

De nuevo, en Mateo 6:24-25 leemos: “Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa de Mí, ese la salvará. Pues, ¿de qué le sirve a un hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se destruye o se pierde?”.

Como puedes ver, Cristo nos invita a salvar nuestra vida al rendirnos a Él, nos recuerda que nuestras vidas no deberían enfocarse en las cosas que el mundo valora y considera imprescindibles como la reputación, el trabajo, los pasatiempos que disfrutamos, los deseos egoístas de nuestro corazón o los ídolos disfrazados de bondad a los que nos gustaría dedicarles nuestra vida. No. Como Sus hijas, estamos llamadas a vivir para alguien, para Cristo y a morir por Él.

Quien entrega su vida por Cristo encuentra en Él la vida verdadera. / Foto: Envato Elements

Pero déjame decirte que tampoco se trata de no trabajar, de no tener pasatiempos, de no disfrutar de las personas o de las cosas que Dios nos ha dado, sino de tener todas esas cosas en un contexto correcto, en el lugar apropiado.

Se trata de poner a Dios en el primer lugar en nuestra vida y de dejar que cuando lo tengamos a Él en el trono que le corresponde, las otras cosas ocupen el lugar que les pertenece y las podamos valorar de la manera que Dios ha establecido.

Cuando Dios ocupa el primer lugar, todo lo demás encuentra el lugar que le corresponde. / Foto: Pexels

Por tanto, no permitamos que esas cosas, personas, pasatiempos o trabajos que tenemos, se conviertan en ídolos que quiten a Dios del lugar que le corresponde.

Así que hoy te pregunto ¿qué o quién está ocupando el lugar que le corresponde a Cristo en tu vida? ¿Hay algún ídolo en tu corazón que está tomando control de tus acciones, de tus pensamientos, de tus decisiones?

¿Estás segura de que tu voluntad y tu vida están rendidas completamente al Dueño que te ha comprado con Su sangre? ¿Puedes decir como el apóstol Pablo: “Pues para mí, el vivir es Cristo y el morir es ganancia” (Fil 1:21)?

Pues el amor de Cristo nos apremia, habiendo llegado a esta conclusión: que Uno murió por todos, y por consiguiente, todos murieron. Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para Aquel que murió y resucitó por ellos (2 Co 5:14-15).

Apoya a nuestra causa

Esperamos que este artículo te haya sido útil. Antes de que saltes a la próxima página, queremos preguntarte si considerarías apoyar la misión de Volvamos al evangelio.

Desde el año 2013 hemos trabajado para servir a la iglesia de habla hispana publicando recursos que apuntan a Cristo y a la verdad de las Escrituras. Nuestro deseo ha sido ayudar a personas como tú a conocer y amar más a Cristo, Su Palabra y Su iglesia. Y queremos continuar proveyendo recursos para tu crecimiento y edificación en la fe.

Volvamos al evangelio siempre ha sido sin fines de lucro y depende de lectores como tú. ¿Considerarías apoyarnos? ¿Cuánto gastas en un café o en un refresco? Con ese tipo de compromiso mensual, nos ayudarás a seguir sirviendo —a ti y a la iglesia del mundo hispanohablante—. ¡Gracias por considerarlo!

En Cristo,

Equipo de Volvamos al Evangelio

¿Mi donación es segura?
¿Mi donación es deducible de impuestos?
¿Puedo cancelar mi donación recurrente?
Monica Carvajal

Monica Carvajal

Mónica Carvajal es esposa y madre, colombiana de nacimiento y ciudadana de los cielos por adopción. Es licenciada en Comunicación Social y tiene estudios de teología y consejería bíblica. Tiene como propósito compartir la Palabra de Dios con otras mujeres para llevarlas a ver toda la vida a la luz de la Biblia y de la eternidad. Puedes leer sus escritos en su blog, en el blog de la editorial EBI y seguirla en su canal de YouTube Biblia y Eternidad donde comparte la Biblia en audio, poemas y el podcast BIVES.

Artículos por categoría

Artículos relacionados

Artículos por autor

Artículos del mismo autor

Artículos recientes

Te recomendamos estos artículos

Siempre en contacto

Recursos en tu correo electrónico

¿Quieres recibir todo el contenido de Volvamos al evangelio en tu correo electrónico y enterarte de los proyectos en los que estamos trabajando?

.