Nick ha estado con el Señor por 5 años

A cinco años de perder a un hijo, hay una verdad que se vuelve inamovible: si puedes confiarle tu alma a Dios, puedes confiarle también a quienes amas.
Foto: Tim Challies

Nota editorial: este artículo fue publicado en inglés el 3 de noviembre de 2025

No sabría decir por qué le damos tanta importancia a los aniversarios que son múltiplos de cinco. ¿Por qué cinco años parecen más significativos que seis, o veinte que veintiuno? Es una costumbre extraña, pero que todos reconocemos y aceptamos. Y, en ese sentido, hoy se cumple el quinto aniversario de la muerte de mi hijo. Han pasado cinco años desde que Nick, de forma repentina e inesperada, se fue con Jesús.

Este aniversario me ha estado pesando mucho en el corazón durante las últimas semanas y me ha obligado a plantearme preguntas como estas: ¿cuándo cambia un acontecimiento de tal manera que ya no se siente como si hubiera ocurrido recientemente, sino hace mucho tiempo? ¿Cuándo dejamos de sorprendernos por el poco tiempo que ha pasado y empezamos a sorprendernos por todo el tiempo que ha pasado? ¿Cuándo se convierte el pasado reciente en pasado lejano y cuándo una herida se convierte en cicatriz?

El pequeño Nick en los brazos de su madre Aileen. / Foto: Tim Challies

Creo que un aspecto importante de este duelo de cinco años es la distancia que empiezo a sentir con respecto a Nick. A veces, su muerte todavía no me parece real, sino como si le hubiera pasado al hijo de otra persona y no al mío, y como si otro padre hubiera sufrido la pérdida y no yo. Hay momentos en los que siento que él sigue aquí, lo suficientemente cerca como para tocarlo, abrazarlo y hablar con él. Pero la mayoría de las veces lo siento muy lejano. Y lo que es aún más difícil, es que a veces siento que su vida solo fue un sueño y que tal vez nunca tuve un hijo. Supongo que el tiempo cura algunas heridas, pero también causa otras.

Pero si nunca existió, ¿por qué me duele tanto? Y si no fue real, ¿por qué tengo esta cicatriz? Muchos años después de que la guerra termina, las marcas en el cuerpo del veterano muestran la guerra que libró y las batallas que peleó. Cinco años después de la muerte de Nick, el dolor en mi corazón y las cicatrices en mi alma me aseguran que él vivió y murió, que me fue dado y luego me fue arrebatado. Las lágrimas que aún brotan con frecuencia de mis ojos me aseguran que lo amaba entonces y que aún lo amo. Él fue un verdadero regalo.

Tim (a la izquierda) junto a su hijo, Nick Challies. / Foto: Tim Challies

En los últimos cinco años he tenido que reflexionar sobre muchas cosas, muchas verdades que antes eran en su mayoría abstractas, pero que ahora están profundamente grabadas en mi corazón. Y quizás la más importante sea esta: no hay mejor respuesta al dolor que arrodillarse en sumisión ante Dios y decir: “Tú haces todas las cosas bien”.

Desde aquel día tan difícil, se me ha asegurado una y otra vez que todos vivimos en una especie de escuela preparatoria, un lugar de formación, un mundo en el que nos preparamos para el mundo venidero. En esta escuela, se nos forma en la piedad y se nos enseña a adoptar un carácter semejante al de Cristo. Pronto aprendemos que esa virtud no nos llega sin dolor, sino por medio de él. Pronto aprendemos también que cuando el Maestro habla, ya sea mediante Su Palabra o Su providencia, no hay nada mejor que escuchar y obedecer. Cuando Sus instrucciones nos llevan al dolor o Su providencia nos dirige al sufrimiento, debemos confiar en la superioridad de Sus deseos, de Su mente y de Su voluntad.

Aileen frente a la última morada de Nick. / Foto: Tim Challies

Y, por la gracia de Dios, puedo dar testimonio de que lo he hecho y lo hago. Sé que sería absurdo y pecaminoso oponerme a Su voluntad o acusarlo de estar equivocado. Sé que añadiría pecado al dolor si me resintiera por Su providencia. Sé que es un Padre bueno y amoroso que ha demostrado por medio de la cruz que Su voluntad es la mejor, incluso cuando no lo parece a los ojos humanos. Sé que si puedo confiarle mi alma, puedo confiarle a mi hijo. Y así, incluso cuando mi mente no lo entiende, mi alma sigue sometiéndose.

Mi alma se somete mientras espero el día que Él ha prometido: el día en que la oscuridad dará paso a la luz, cuando la fe se convertirá en visión y cuando Dios aclarará todas las cosas. Espero el día en que estaré ante Jesús, en que estaré junto a Nick y en que juntos declararemos: “Dios, todo lo hiciste bien”.


Publicado originalmente en Challies.

Apoya a nuestra causa

Esperamos que este artículo te haya sido útil. Antes de que saltes a la próxima página, queremos preguntarte si considerarías apoyar la misión de Volvamos al evangelio.

Desde el año 2013 hemos trabajado para servir a la iglesia de habla hispana publicando recursos que apuntan a Cristo y a la verdad de las Escrituras. Nuestro deseo ha sido ayudar a personas como tú a conocer y amar más a Cristo, Su Palabra y Su iglesia. Y queremos continuar proveyendo recursos para tu crecimiento y edificación en la fe.

Volvamos al evangelio siempre ha sido sin fines de lucro y depende de lectores como tú. ¿Considerarías apoyarnos? ¿Cuánto gastas en un café o en un refresco? Con ese tipo de compromiso mensual, nos ayudarás a seguir sirviendo —a ti y a la iglesia del mundo hispanohablante—. ¡Gracias por considerarlo!

En Cristo,

Equipo de Volvamos al Evangelio

¿Mi donación es segura?
¿Mi donación es deducible de impuestos?
¿Puedo cancelar mi donación recurrente?

Tim Challies

Tim Challies es uno de los blogueros cristianos más leídos en los Estados Unidos y cuyo BLOG ( challies.com ) ha publicado contenido de sana doctrina por más de 7000 días consecutivos. Tim es esposo de Aileen, padre de dos niñas adolescentes y un hijo que espera en el cielo. Adora y sirve como pastor en la Iglesia Grace Fellowship en Toronto, Ontario, donde principalmente trabaja con mentoría y discipulado.

Artículos por categoría

Artículos relacionados

Artículos por autor

Artículos del mismo autor

Artículos recientes

Te recomendamos estos artículos

Siempre en contacto

Recursos en tu correo electrónico

¿Quieres recibir todo el contenido de Volvamos al evangelio en tu correo electrónico y enterarte de los proyectos en los que estamos trabajando?

.