Enero 17
Así también Cristo, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que ansiosamente lo esperan (Hebreos 9:28).
¿Qué debes hacer para saber que tus pecados han sido cancelados por la sangre de Cristo y que, cuando Él venga, te protegerá de la ira de Dios y te llevará a la vida eterna? La respuesta es la siguiente: confía en Cristo de manera tal que te haga estar deseoso de Su venida.
Él vendrá a salvar a aquellos que “ansiosamente lo esperan”. ¿Cómo te preparas entonces? ¿Cómo experimentas el perdón de Dios en Cristo y te preparas para encontrarte con Él? Confiando en Él a tal punto que estés deseoso de que venga.
Esta deseosa expectativa por Cristo es simplemente una señal de que verdaderamente lo amamos y creemos en Él.
Existe una fe fingida que solo quiere escapar del infierno y que no tiene ningún deseo por Cristo. Esa fe no salva, y tampoco produce esa deseosa expectativa por la venida de Cristo, sino que preferiría que Cristo no viniera por el mayor tiempo posible, para así aprovechar del mundo tanto como pueda.
Sin embargo, la fe que verdaderamente abraza a Cristo como tesoro, esperanza y gozo es la fe que nos hace estar deseosos por Su venida, y esa es la fe que salva.
Por eso, te animo a que te alejes del mundo y del pecado, y te vuelvas a Cristo. No lo tomes únicamente como una póliza de seguro contra incendios, sino como el novio, amigo y Señor que tan ansiosamente esperas.
Devocional tomado del sermón “¿Qué hará Cristo en la segunda venida?”.
