Enero 21
Bienaventurados serán cuando los insulten y persigan, y digan todo género de mal contra ustedes falsamente, por causa de Mí (Mateo 5:11).
Sin embargo, no se regocijen en esto, de que los espíritus se les sometan, sino regocíjense de que sus nombres están escritos en los cielos (Lucas 10:20).
Jesús reveló un secreto para proteger nuestro gozo frente a la amenaza del sufrimiento y la amenaza del éxito. El secreto es el siguiente: la recompensa de ustedes en los cielos es grande. La suma total de la recompensa es gozarnos en la plenitud de la gloria de Cristo Jesús (Juan 17:24).
Jesús protege nuestro gozo del sufrimiento cuando dice:
Bienaventurados serán cuando los insulten y persigan, y digan todo género de mal contra ustedes falsamente, por causa de Mí. Regocíjense y alégrense, porque la recompensa de ustedes en los cielos es grande (Mateo 5:11-12).
Nuestra gran recompensa en el cielo rescata nuestro gozo de la amenaza de injurias y persecución.
Él también protege nuestro gozo del éxito cuando dice:
Sin embargo, no se regocijen en esto, de que los espíritus se les sometan, sino regocíjense de que sus nombres están escritos en los cielos (Lucas 10:20).
Los discípulos tenían la tentación de poner su gozo en el éxito de su ministerio: “hasta los demonios se nos sujetan en Tu nombre” (Lucas 10:17). Pero eso habría separado su gozo de la única ancla segura.
De modo que Jesús protege el gozo de la amenaza del éxito al prometer la gran recompensa del cielo. Regocíjense en esto: que sus nombres están escritos en los cielos. Tu herencia es infinita, eterna y segura.
Nuestro gozo está asegurado. Ni el sufrimiento ni el éxito pueden destruir esta ancla. La recompensa de ustedes en los cielos es grande. Tu nombre está escrito ahí. Es seguro.
Jesús aseguró el gozo de los santos que padecen sufrimientos en la recompensa del cielo. Así también ha asegurado el gozo de los santos exitosos.
De esa manera, Él nos ha liberado de la tiranía del dolor y del placer terrenal: el sufrimiento del mundo y el éxito del mundo.
Devocional tomado del artículo “El secreto del gozo invencible”.
