Enero 31
Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito (Romanos 8:28).
Rara vez sabemos cuáles son las micro razones de nuestro sufrimiento, pero la Biblia nos da macro razones que sostienen nuestra fe.
Es bueno tener un plan para recordar algunas de estas razones para que así, cuando nos llegue una aflicción de manera repentina o tengamos la oportunidad de ayudar a otros que están sufriendo, podamos traer a memoria algunas verdades que Dios nos ha dado para ayudarnos a no perder la esperanza.
Aquí hay cinco palabras para ayudarnos a recordar (o escojamos tres, si fuera más fácil, y tratemos de recordarlas).
Los macro propósitos de Dios en nuestro sufrimiento incluyen lo siguiente:
Arrepentimiento: el sufrimiento es un llamado, para nosotros y para otros, a dejar de atesorar cosas mundanas por encima de Dios. Lucas 13:4-5:
¿O piensan que aquellos dieciocho, sobre los que cayó la torre en Siloé y los mató, eran más deudores que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Les digo que no; al contrario, si ustedes no se arrepienten, todos perecerán igualmente.
Confianza: el sufrimiento es un llamado a confiar en Dios, no en las cosas que el mundo afirma que necesitamos para vivir. 2 Corintios 1:8-9:
Porque no queremos que ignoren, hermanos, acerca de nuestra aflicción sufrida en Asia. Porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vida. De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos.
Rectitud: el sufrimiento es la disciplina a la que nos somete nuestro amado Padre celestial para que compartamos Su santidad. Hebreos 12:6, 10-11:
“Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo”… Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero Él nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de Su santidad. Al presente ninguna disciplina parece ser causa de gozo, sino de tristeza. Sin embargo, a los que han sido ejercitados por medio de ella, después les da fruto apacible de justicia.
Recompensa: el sufrimiento está generando para nosotros una gran recompensa en el cielo que suplirá mil veces más cada pérdida que tengamos acá. 2 Corintios 4:17:
Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación.
Recordatorio: el sufrimiento nos recuerda que Dios envió a Su Hijo al mundo a sufrir para que nuestro sufrimiento no fuera la condenación de Dios sino Su purificación. Filipenses 3:10:
…y conocerlo a Él, el poder de Su resurrección y la participación en Sus padecimientos.
Por tanto, es comprensible que el corazón cristiano clame en medio del sufrimiento: “¿Por qué?”, ya que desconocemos la mayoría de las micro razones de nuestro sufrimiento: “¿Por qué ahora, por qué de esta manera, por qué durante tanto tiempo?”. Pero no permitas que desconocer las micro razones te haga pasar por alto la enorme ayuda que Dios nos brinda en Su Palabra al revelarnos Sus macro propósitos para nosotros.
“Han oído de la paciencia de Job, y han visto el resultado del proceder del Señor, que el Señor es muy compasivo y misericordioso” (Santiago 5:11).
Devocional tomado del artículo “Preparing for Sudden Suffering”.
