Estoy completamente consciente de que hay un gran número de cristianos que no celebran la Navidad. Y hoy en día abundan personas, páginas web y reels que darán sus argumentos para no celebrarla. Si tienes una posición radical de no celebrarla, mi intención con este escrito no es convencerte. No tengo el tiempo ni el espacio para hacerlo.[1] Pero, si te consideras cristiano, creo que hay mucho que la Biblia nos puede decir para hacer en este momento.
1. Predica el evangelio. Para estas fechas, la cultura está sensible porque muchas personas en muchos países del mundo recuerdan que Jesús, el Hijo de Dios, vino a este mundo. El predicador Charles Spurgeon dijo una vez: “Esta es la época del año en la que, querámoslo o no, nos vemos obligados a pensar en el nacimiento de Cristo”.[2] ¡Aprovecha el momento! Si en algo están de acuerdo los que celebran y no celebran la Navidad, es que ¡hay que predicar el evangelio a los perdidos! Este es un mandato acultural, atemporal y trascendente. ¿Por qué no aprovechar el momento en que todos están viendo imágenes, viendo películas y escuchando canciones que pueden dar la oportunidad para tener conversaciones espirituales evangelísticas?

2. Adora al Salvador del mundo. Si algo se repite una y otra vez en estos días en libros, reflexiones, predicas y canciones, son las clásicas historias de encuentros con la noticia o la persona del niño Jesús en los primeros capítulos de Mateo y Lucas. Y todas estas historias concluyen en un dulce final: asombro y adoración al ver al Salvador del mundo nacer. Si bien, estamos de acuerdo de que Jesús quizás no nació un 25 de diciembre, recordar estas historias en cualquier momento del año nos apuntan a tener una actitud de asombro y adoración al meditar en lo hermoso que es el hecho de que el Hijo de Dios se haya encarnado de forma renovada y constante.

3. Vive a la luz de Su segunda venida. La verdadera Navidad ya ocurrió hace muchos siglos, cuando el Rey del universo se hizo hombre para redimir a Su pueblo de este mundo esclavizado por el pecado. Creo que el fin de que muchas iglesias escojan estas fechas para recordar lo que ocurrió en Belén no es solamente echar una mirada nostálgica al pasado y celebrar con villancicos y comida típicas, más bien, es un recordatorio de la fidelidad de Dios y de contemplar cómo Su plan se está llevando a cabo a la perfección (Ef 1:10). Ese día fue solamente una etapa importante del plan de redención, pero aún falta Su consumación en la segunda venida de nuestro Salvador. La Navidad bien entendida y predicada debería llevarnos a la cruz del calvario, a la tumba vacía, al trono que está a la diestra de Dios y al retorno glorioso de Cristo Jesús, el Señor.

Sin duda, Navidad es un tema debatible para muchos creyentes, y para estas fechas, es común ver los debates apasionados entre cristianos en las redes. En vez de avivar el fuego entre mis hermanos en la fe y poner al mundo a ver un espectáculo lamentable, espero que lo escrito aquí sea aplicable y unificador para todos aquellos que estamos agradecidos con que Dios envió a Su Hijo unigénito para salvarnos de la condenación.
[1] Podría recomendarte algunos buenos vídeos al respecto de las posturas que existen como estos:¿Deberíamos CELEBRAR la NAVIDAD? Origen, historia y significado | BITE;¿Deberían los CRISTIANOS celebrar la NAVIDAD? | BITE y adicionalmente, te recomiendo estos dos libros para conocer todo lo que necesitas saber al respecto con evidencia histórica y teológica al respecto:La Navidad: Origen, significado y textos;The Case for Christmas
[2] Puedes leer el sermón completo al dar click aquí Charles Spurgeon / La Encarnación y el Nacimiento de Cristo / sermón 57 / El Púlpito de la Capilla New Park Street
[3] Aquí hay una de tantas páginas para que puedas entender la referencia https://es.wikipedia.org/wiki/El_Grinch_(personaje)
