La oración es una de las herramientas más poderosas que Dios ha entregado a los creyentes, pero, tristemente, a veces la subestimamos o la convertimos en una rutina mecánica.
Para que nuestra oración sea verdaderamente profunda, debemos alejarnos de la repetición sin sentido y buscar el rostro del Señor con un corazón agradecido (Sal 27:8). La Biblia nos ofrece ejemplos de siervos cuyas oraciones reflejaban un deseo ardiente de glorificar a Dios en el ejercicio de esta disciplina. Por ello, para orar de manera bíblica, es fundamental conocer y “orar la Palabra”, pues haciéndolo así nuestras oraciones estarán más ajustadas a la voluntad de Dios.
Hoy quiero animarte a orar por tu esposo. Debes recordar que nadie intercederá con tanta entrega y amor por tu esposo como tú misma delante del Padre. Interceder por él de manera integral, por su mente, ojos, oídos, boca, corazón, manos y pies, es una forma de bendecir cada aspecto de su vida y, en consecuencia, fortalecer la unidad de tu matrimonio, ya que ambos son una sola carne. A continuación, presento una guía de oración basada en la Biblia para pedir la bendición de Dios sobre cada área de su ser.
Por su mente
Padre, en el nombre de Jesús, oro por la mente de mi esposo. Te pido que la guardes de las conductas y filosofías de este mundo que intentan alejarlo de Tu verdad. Abre su entendimiento a las maravillas de Tu ley y permite que Tu Palabra, que es perfecta, transforme su alma (Sal 19:7). Te pido que su mente sea renovada y tenga una nueva forma de pensar, de modo que pueda conocer Tu voluntad buena, agradable y perfecta (Ro 12:2). Que su enfoque esté siempre en lo verdadero, lo digno, lo justo, lo puro y lo honorable (Fil 4:8). Dale la gracia de un arrepentimiento genuino y un corazón dispuesto a seguirte; que su mente sea guardada de creer las mentiras del mundo, y que se deleite meditando en Tu Palabra de día y de noche (Sal 1:2). Amén.

Por sus ojos
Padre, en el nombre de Jesús, te pido por los ojos de mi amado esposo, para que siempre miren hacia adelante, fijando su vista en lo recto y permaneciendo en el camino seguro. Te pido que le des la oportunidad de poner su mirada tan fijamente en ti que sus pies nunca se desvíen hacia el mal (Pro 4:25-27). Que, al dejar atrás el pasado y proseguir hacia la meta (Fil 3:13), sus ojos sean abiertos para ver las verdades maravillosas de Tus enseñanzas (Sal 119:18). Que vea el mundo a través de Tus ojos, siendo sensible a las necesidades de los demás para Tu gloria. Amén.

Por sus oídos
Padre, oro para que mi esposo desarrolle la sabiduría de ser rápido para escuchar, lento para hablar y lento para enojarse (Stg 1:19). Concédele discernimiento para identificar cualquier doctrina falsa, incluso si aún está creciendo en el conocimiento de Ti. En un tiempo donde muchos buscan maestros que les digan solo lo que sus oídos quieren oír (2Ti 4:3), te ruego que los oídos de mi esposo permanezcan abiertos únicamente a Tu verdad sólida y sana. En el nombre de Jesús, Amén.

Por su boca
Reconozco, amado Dios, que en la lengua reside el poder de dar vida o muerte (Pro 18:21). Por eso, ruego que mi esposo no emplee un lenguaje ofensivo, sino que todo lo que diga sea bueno, útil y sirva de estímulo para quienes lo escuchan (Ef 4:29). Que use sus labios para recitar Tus ordenanzas y que su boca declare Tu gloria y alabanza todo el día (Sal 119:13; 71:8). Ayúdalo, por Tu gracia, a moderar su lenguaje y a evitar palabras insensatas. En el nombre de tu Hijo Jesucristo, Amén.

Por su corazón
Padre, Tu Palabra nos advierte que debemos guardar el corazón sobre todas las cosas, pues de él brota la vida (Pr 4:23). Oro para que mi esposo guarde su corazón amándote con toda su alma, mente y fuerzas, y que ese amor se refleje hacia los demás (Mr 12:30-31). Oro a ti, mi Señor, para que el corazón de mi esposo sea moldeado por ti, que cada día él se parezca más a tu hijo Jesucristo, y que juntos como matrimonio podamos honrarte y glorificarte como una sola carne en ti; toma su corazón, toma el mío también y transfórmanos para vivir siempre para Tu gloria. Dale integridad de corazón, quita cualquier dureza de piedra y dale un corazón tierno y receptivo que obedezca Tus decretos (Ez 11:19). Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.

Por sus manos
Gracias, Padre, por las manos de mi esposo y por el trabajo que realiza con ellas para proveer a nuestro hogar. Permite que trabaje con excelencia, como si fuera para Ti y no para los hombres (Col 3:23). Bendice la obra de sus manos y abre Tus tesoros para enviar provisión en el tiempo oportuno. Que sus manos sean instrumentos de generosidad para compartir con los necesitados (Ef 4:28) y que siempre te glorifique con sus bienes, para gloria de Tu nombre. En el nombre de Jesús, Amén.

Por sus pies
Padre mío, oro por los pies de mi esposo. Permite que camine en la luz, tal como Tú estás en la luz, para que vivamos en comunión y paz (1 Jn 1:7). Prepáralo con el calzado necesario para predicar las buenas noticias de la paz (Ef 6:15). “¡Qué hermosos son sobre los montes, los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz, del que trae las buenas nuevas de gozo, del que anuncia la salvación, y dice a Sión: ‘Tu Dios reina’!” (Is 52:7). Señor, anhelo que todos los días de su vida pueda declarar que se ha negado a sí mismo a fin de permanecer obediente a Tu Palabra; que sea ejemplo para los de fuera y dentro de nuestro hogar de que la vida en Cristo es una vida victoriosa, llena de misericordia y gozo en Tu presencia, demostrando así que en Cristo no es necesario volver al camino errado en el que anduvo, sino el camino de la santidad, el perdón, la gracia y la misericordia. En el precioso nombre de nuestro Señor Jesucristo y para Tu gloria oro, Amén.
Anímate, amada amiga, a bendecir a tu esposo a través de la oración en todo momento. Al bendecirlo a él, estás bendiciendo tu propio hogar. Que Dios te guarde mientras intercedes por el compañero que Él ha puesto a tu lado.