Nuestro siervo Jesús

Jesús vino para servir y dar Su vida en rescate por muchos, y su servicio no terminó con Su vida terrenal: Él sirve a Su pueblo, lo hará cuando regrese y hoy permanece vivo.
Foto: Lightstock

Febrero 21

Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar Su vida en rescate por muchos (Marcos 10:45).

Él no fue solo siervo de Su pueblo mientras vivió en la tierra, sino que también será nuestro siervo cuando regrese. “Dichosos aquellos siervos a quienes el señor, al venir, halle velando; en verdad os digo que se ceñirá para servir, y los sentará a la mesa, y acercándose, les servirá” (Lucas 12:37).

No solamente eso: Él es nuestro siervo ahora. “Nunca te dejaré ni te desampararé, de manera que decimos confiadamente: ‘El Señor es el que me ayuda; no temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre?’” (Hebreos 13:5-6).

¿Denigra al Cristo resucitado el decir que Él fue y es y será para siempre el siervo de Su pueblo? Lo haría si siervo significara “alguien que recibe órdenes”, o si pensáramos que nosotros somos Sus amos. Sí, eso lo deshonraría. Sin embargo, el decir que somos débiles y necesitados de Su ayuda no lo deshonra.

No lo deshonra que digamos que Él es el único que puede servirnos con lo que más necesitamos.

No lo deshonra que digamos que Él es una fuente inagotable de amor, y que mientras más nos ayuda y más dependemos de Su servicio, más increíbles nos parecen Sus recursos. Por tanto, podemos decir confiadamente: “¡Jesucristo está vivo para servir!”.

Él está vivo para salvar. Él está vivo para dar, y está muy entusiasmado de que así sea.

No está agobiado con nuestras preocupaciones. Él florece al llevar nuestras cargas. Él obra “a favor del que [espera] en Él” (Isaías 64:4). Él “favorece… a los que esperan en Su misericordia” (Salmo 147:11). “Porque los ojos del Señor recorren toda la tierra para fortalecer a aquellos cuyo corazón es completamente Suyo” (2 Crónicas 16:9).

El servicio omnipotente de Jesucristo se desborda para el bien de todo aquel que en Él confía.


Devocional tomado del artículo “Jesus Christ Is Alive to Serve!”.

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John Piper

John Piper

John Piper (@JohnPiper) es fundador y maestro de desiringGod.org y ministro del Colegio y Seminario Belén. Durante 33 años, trabajó como pastor de la Iglesia Bautista Belén en Minneapolis, Minnesota. Es autor de más de 50 libros.

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