La belleza de una iglesia desafiante

La iglesia que llora y canta al mismo tiempo nos enseña que la verdadera fe desafía a la muerte con esperanza y adoración.
Foto: Unsplash

A Beti le encantaban las aventuras y le encantaba invitar a los demás a participar en ellas. Su última aventura emocionante fue el paracaidismo. “Deberías venir conmigo”, le dijo a Sam. “Estás loca”, le contestó, “de ninguna manera voy a saltar de un avión. ¿Por qué te gustan esas acrobacias?”. “Porque me dan alegría. ¿Y si el paracaídas no se abre? Entonces estaré con Jesús”. El domingo, el paracaídas de Beti no se abrió y se fue a estar con Jesús.

La noticia llegó el lunes por la mañana. Primero a los pastores y luego al resto de la congregación. Hubo conmoción, incredulidad y tristeza; e inmediatamente surgió una necesidad profunda de estar juntos. No sabíamos exactamente qué teníamos que hacer, pero sabíamos exactamente dónde teníamos que estar. El lunes por la tarde, casi cien personas nos reunimos en la iglesia.

Fotografía de Beti, recibiendo una condecoración / Fuente fotográfica: Challies

Oramos unos con otros, compartimos las Escrituras los unos con los otros, nos reafirmamos la verdad unos a otros, contamos historias y compartimos recuerdos de Beti, nos recordamos de las evidencias de la gracia de Dios que habían sido tan claras en su vida. Además, cantamos con los hermanos, y para los hermanos. Y fue mientras cantábamos cuando vi algo extraordinario. Vi una hermosa actitud desafiante.

la fe y la comunidad transforman el dolor en esperanza y adoración. / Foto: Unsplash

Grace Fellowship Church es una congregación sumisa, y lo digo en el mejor sentido. Las personas de Grace se someten deliberadamente a la voluntad de Dios tal como Él la revela en la Palabra de Dios. Hacen todo lo posible por someterse “a las autoridades que gobiernan”, sabiendo que “no hay autoridad sino de Dios”, y que “las que existen por Dios son constituidas” (Ro 13:1). Ellos obedecen a sus pastores y se sujetan a ellos porque ellos velan por sus almas y lo hacen “con alegría, no quejándose” (Heb 13:17). Se someten “unos a otros en el temor de Cristo” (Ef 5:21) dejando de lado con gusto las preferencias personales para poder ser de bendición y estímulo para los demás. Se toman en serio la sumisión y la practican con humildad.

La verdadera sumisión cristiana no es debilidad, sino humildad y fortaleza para vivir conforme a la Palabra y ser de bendición a los demás. / Foto: Unsplash

Pero el lunes por la noche, mientras veía cantar a mi iglesia, vi una santa actitud desafiante en cada rostro. Cantaron la canción “No es la muerte morir”, y proclamaron estas palabras llenas de verdad: “No es la muerte arrojar/ A un lado este polvo terrenal/ Y levantarse con ala fuerte y noble/ Para vivir entre los justos”. Después cantaron la canción “Festejaremos en la casa de Sión” y declararon la esperanza futura del día cuando estemos unidos a Jesús y reunidos con los que se han ido antes. “Festejaremos en la casa de Sión / Cantaremos con el corazón restaurado / Ha hecho grandes cosas, diremos juntos / Festejaremos y no lloraremos más”. Y, por supuesto, cantaron el himno “Estoy bien con mi Dios” para recordarse a sí mismos y a los demás que incluso en el dolor más profundo tienen la esperanza más alta. “La fe tornarase en feliz realidad / Al irse la niebla veloz; / Desciende Jesús con Su gran majestad, / ¡Aleluya, estoy bien con mi Dios!”.

Aunque había lágrimas en todos los ojos, la iglesia decidió cantar. Cantaron fuerte, cantaron hábilmente, cantaron desafiantes. Se habían reunido pocas horas después de enterarse de una terrible tragedia, horas después de saber de la muerte de una amiga querida, y se unieron para desafiar a la muerte, para negarle a la muerte la victoria. Proclamaron que la muerte puede suponer un pequeño revés, pero que la batalla ya está ganada. Se mantuvieron unidos frente a la muerte e hicieron temblar las paredes con el mensaje del que ha vencido a la muerte. Aun llorando una pérdida, celebraron una victoria. Aunque lloraban lágrimas de dolor, también lloraban lágrimas de esperanza. Eran hermosas, poderosas y decididas a desafiar a la muerte. Era un espectáculo digno de contemplar.


Publicado originalmente en Challies.

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Tim Challies

Tim Challies es uno de los blogueros cristianos más leídos en los Estados Unidos y cuyo BLOG ( challies.com ) ha publicado contenido de sana doctrina por más de 7000 días consecutivos. Tim es esposo de Aileen, padre de dos niñas adolescentes y un hijo que espera en el cielo. Adora y sirve como pastor en la Iglesia Grace Fellowship en Toronto, Ontario, donde principalmente trabaja con mentoría y discipulado.

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