Antes de iniciar a hablar de cómo Dios creó la familia para representar Su verdad. Quiero que tengamos presentes dos principios: (1) Dios creó la familia y, (2) que Él la creó como un medio para cumplir Su voluntad.
Al decir que Dios creó la familia para representar Su verdad me refiero a que Dios usa a la familia como un medio para brindar retratos que pueden enseñar verdades fundamentales a la humanidad. Hay cosas que no podemos entender fácilmente si no entendemos a la familia. Por otro lado, estamos en el camino correcto para comprender ciertas realidades cuando comprendemos lo que es la familia. Cuando Dios quiere enseñarnos ciertas verdades, esencialmente nos dice: “Imagina a un padre y a un hijo, a una esposa y a un esposo, o a un hermano y a una hermana”. Debido a que Él creó estas relaciones familiares para que fueran universales, puede usarlas como ilustraciones en cada contexto y en cada época. Él comienza con lo que conocemos y luego usa ese conocimiento como un puente hacia lo que no conocemos.
Por tanto, si entendemos a la familia, tenemos el lenguaje y los conceptos que nos ayudan a comprender ciertas verdades sobre Dios, Sus obras y Sus caminos. Pero si perdemos a la familia, o la redefinimos, perdemos ese lenguaje y esos conceptos. Permíteme darte cuatro representaciones importantes que Dios usa y que dependen de la familia.

La familia representa a la Trinidad
Primero, la familia representa a la Trinidad. Si no entiendes a la familia, no puedes entender a Dios. ¿Por qué? Porque Dios revela a la primera persona de la Trinidad como Dios el Padre y a la segunda persona como Dios el Hijo. Por supuesto, esta relación de Padre e Hijo no es idéntica a nuestras relaciones humanas, pero sí nos ayuda a comprender que se relacionan e interactúan como tales.
Imagina que hubiera un lugar donde no existieran padres ni hijos. En ese lugar, tendrías dificultades para explicar Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Jn 3:16). Si no entiendes el amor poderoso y natural, así como la protección de un padre por su hijo, ¿cómo podrías entender lo que le costó a Dios entregar a Su amado Hijo como sacrificio?

Esta es una de las razones por las que la ausencia del padre es tan perjudicial: elimina el punto de comparación entre nuestros padres terrenales y nuestro Padre celestial, que es mucho más grande. Esta es una razón por la que los padres que abusan de sus hijos cometen una ofensa terrible: están dando una imagen falsa de la forma en que Dios el Padre se relaciona con Dios el Hijo. Nadie acusaría jamás a Dios de un “abuso infantil cósmico” si no existiera la realidad del abuso infantil humano. Por esto también debemos preocuparnos por las relaciones entre personas del mismo sexo: en una unión donde solo hay dos madres, la imagen de Dios como Padre queda anulada.

La familia representa el evangelio
La familia no solo representa la relación de la Trinidad, sino también la relación que está en el corazón del evangelio. La buena noticia del evangelio es que Dios tiene una familia y somos invitados a formar parte de ella. Cuando ponemos nuestra fe en Jesús, somos adoptados por el Padre y nos convertimos en Sus hijos.
Efesios 1:4-5 dice: “En amor nos predestinó para adopción como hijos para Sí mediante Jesucristo, conforme a la buena intención de Su voluntad, para alabanza de la gloria de Su gracia” (Ef 1:4-6). ¿Cómo podemos entender lo que significa ser recibidos como hijos de un padre amoroso si no sabemos nada sobre la familia?
Imagina ese lugar donde no hubiera familias, donde quizás el gobierno criara a los niños. En un lugar así, te costaría explicar la intimidad de la relación que disfrutamos con Dios como Sus hijos. Cuando somos salvados por Dios, no somos registrados en una institución por un burócrata, sino que un Padre nos recibe en una familia. Dios nos dio la familia para que supiéramos lo que significa cuando Él nos ofrece el gran honor de convertirnos en Sus amados hijos e hijas.

La familia representa a Cristo
Además, la familia también representa a Cristo y a Su iglesia. En Efesios 5 aprendemos que la relación entre un esposo y una esposa siempre ha servido como una imagen de la relación entre Cristo y Su pueblo. Se supone que debemos decir: “¿Sabes cómo un esposo ama a su esposa y se sacrificaría para salvar a su novia? Así es como Jesús ama a Su pueblo. ¿Sabes cómo una esposa responde al amor de su esposo y sigue con gozo su liderazgo? Así es como la iglesia debe responder a Jesús”.

En un lugar donde no existiera el matrimonio, tendrías dificultades para explicar cuánto ama Jesús a Su iglesia y cómo debe responder la iglesia a ese amor. Por esta razón, la redefinición del matrimonio para incluir uniones de personas del mismo sexo es dañina. Cristo y la iglesia se representan por medio de la complementariedad de un esposo y una esposa, no mediante la uniformidad de dos esposos o dos esposas.
Esta es la razón por la que resulta tan perjudicial que cada vez más personas elijan la cohabitación en lugar del matrimonio. Cristo y Su iglesia se representan en la permanencia del pacto matrimonial, no en la conveniencia temporal de vivir juntos sin casarse. El pacto, esa promesa pública ante Dios y los hombres, es lo que marca toda la diferencia.
La familia representa a la iglesia
La familia representa a la Trinidad, al evangelio y a Jesucristo. También representa a la iglesia y la relación entre los cristianos. Si pasas tiempo con cristianos, pronto escucharás a alguien hablar de “hermanos y hermanas”. Eso no es solo una costumbre encantadora, sino una realidad espiritual que surge de nuestra adopción en la familia de Dios. Piensa en 1 Timoteo 5:1-2, donde Pablo le dice a Timoteo: “No reprendas con dureza al anciano, sino, más bien, exhórtalo como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos, a las ancianas, como a madres; a las más jóvenes, como a hermanas, con toda pureza” (1Ti 5:1-2).
Si encontraras ese lugar donde no hubiera padres, madres, hermanos o hermanas, ¿cómo explicarías la manera en que los miembros de la iglesia deben relacionarse entre sí? O si encontraras un lugar donde se deshonra a los padres, se abandona a las madres, se resiente a los hermanos o se aprovechan de las hermanas, sería difícil de explicar. ¿Por qué? ¡Porque debemos relacionarnos los unos con los otros como una familia!

Conclusión
Esto es lo que necesitamos comprender: Dios nos ha dado la familia como una forma de representar otras cosas, una forma de entender otras realidades. Y cuanto más se parezcan nuestras familias al diseño de Dios para ellas, más claras serán esas representaciones y más cerca estará la gente de entender Su verdad.
Publicado originalmente en Challies.