Octubre 7
Desde la antigüedad no habían escuchado ni puesto atención, ni el ojo había visto a un Dios fuera de Ti que obrara a favor del que esperaba en Él (Isaías 64:4).
Pocas cosas me han llenado de mayor alegría que la verdad de que a Dios le encanta demostrar Su divinidad obrando a mi favor, y que Su obrar para mí siempre está antes, debajo y en cualquier obra que hago para Él.
Al principio puede parecer arrogante y menosprecio a Dios decir que Él obra a nuestro favor. Pero eso se debe solo a la impresión de que soy un empleador y que Dios necesita un trabajo. Esa no es el significado cuando la Biblia habla de que Dios obra a nuestro favor. Eso no está en la mente de Isaías cuando dice: Dios “[obra] a favor del que [espera] en Él” (Isaías 64:4).
El entendimiento correcto de decir que Dios obra a mi favor, es que estoy en bancarrota y necesito un rescate. Soy débil y necesito a alguien fuerte. Estoy en peligro y necesito un protector. Soy necio y necesito a alguien sabio. Estoy perdido y necesito un salvador.
Que Dios obre a mi favor significa que no puedo hacer el trabajo. Necesito ayuda urgentemente.
Y esto glorifica a Dios, no a mí. El Dador recibe la gloria. El Poderoso recibe la alabanza.
Escucha cómo la Biblia habla de cómo Dios obra a tu favor para liberarte de la presión de llevar tu propia carga. Deja que Él haga esa obra.
- Desde la antigüedad no habían escuchado ni puesto atención, ni el ojo había visto a un Dios fuera de Ti que obrara a favor del que esperaba en Él (Isaías 64:4).
- [Dios no] es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, puesto que Él da a todos vida y aliento y todas las cosas (Hechos 17:25).
- Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar Su vida en rescate por muchos (Marcos 10:45).
- Porque los ojos del Señor recorren toda la tierra para fortalecer a aquellos cuyo corazón es completamente Suyo (2 Crónicas 16:9).
- Si Yo tuviera hambre, no te lo diría a ti… Invoca Mi nombre en el día de la angustia; Yo te libraré, y tú me honrarás (Salmo 50:12, 15).
- Aun hasta su vejez… Yo los sostendré. Yo lo he hecho, y Yo los cargaré; Yo los sostendré, y Yo los libraré (Isaías 46:4).
- Antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios en mí (1 Corintios 15:10).
- Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican (Salmo 127:1).
- El que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado (1 Pedro 4:11).
- Ocúpense en su salvación… Porque Dios es quien obra en ustedes tanto el querer como el hacer, para Su buena intención (Filipenses 2:12-13).
- Yo planté, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento (1 Corintios 3:6-7).
