El impacto de tu vida en 1400 años

Pero, ¿y si Cristo aún no ha llegado en 1,400 años? ¿Hará tu vida una diferencia en ese mundo? Yo lo creo. En el gobierno de Dios del mundo, todo está relacionado entre sí. 
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¿Crees que Dios tiene propósitos para tu vida que van a cumplirse en 1,400 años? Yo sí, lo creo, tanto para tu vida, como para la mía. Sí, los nuevos cielos y la nueva tierra pueden estar aquí para ese momento. Eso espero, y de ser así, hay cosas que te están sucediendo ahora que tendrán repercusiones para tu bien en dicho momento. Lo digo porque Pablo dice: «Esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación” (2 Cor. 4:17). Cuando Pablo habla de esta “aflicción leve y pasajera”, se refiere a todas las experiencias dolorosas de nuestra vida, al igual que “los sufrimientos de este tiempo presente” en Romanos 8:18. Todo en este tiempo presente. Al mencionar que estas experiencias duran toda la vida nos “preparan para un eterno peso de gloria”, quiere decir que hay una correlación entre ellas ahora y aquellas de gloria más adelante. Esa correlación es más que secuencial y también más que una evidencia de que vamos camino a la gloria. Sería poco consuelo para Pablo si dijera que el punto es: “la forma en que trato mi dolor de espalda y en la que tu trates tu decapitación son evidencia de que ambos vamos camino a la gloria”. Es cierto, pero no es el objetivo de la palabra “preparar” (katergazetai). Su decapitación tendrá un diferente efecto en su glorificación que mi dolor de espalda en la mía. Y yo estaré más feliz por su recompensa.

Todo se relaciona entre sí

Pero, ¿y si Cristo aún no ha llegado en 1,400 años? ¿Hará tu vida una diferencia en ese mundo? Yo lo creo. En el gobierno de Dios del mundo, todo está relacionado entre sí.  Considera esta ilustración… Cuando estuve en Etiopía el noviembre pasado (2013), me contaron sobre un misionero etiope que fue a Pakistán y entró a un pueblo con el objetivo de evangelizar y plantar una iglesia, aunque Pakistán no es un país abierto a este tipo de trabajo misionero. Sin embargo, cuando se dirigió a los líderes del pueblo y se enteraron que era de Etiopía, le respondieron algo así como: “Puedes hacer tu trabajo aquí. Les debemos a ustedes el regalo de la apertura y la hospitalidad ya que tu pueblo le dio asilo a la familia de Mahoma hace 1,400 años”.

El país de la de justicia

Desde entonces, he tratado de rastrear la historia que hay detrás de esta sorprendente declaración. En 2008 se celebró un simposio sobre esta misma tradición donde académicos de Princeton, Cornell, Rutgers y el Museo Nacional de Etiopía se reunieron para debatir nuevos hallazgos históricos. En la historia y la tradición islámicas, Etiopía (Abisinia) es conocida como el «refugio de la primera migración» de los musulmanes. Durante la vida de Mahoma,  (570 – 632) sus seguidores eran perseguidos en los alrededores de La Meca por tribus paganas. El Dr. Said Samatar, profesor de Historia Africana de la Universidad de Rutgers, lo explicó:  «el rey Armah (Negash) y su decisión de conceder refugio a la familia del profeta Mahoma, que llegó a Axum huyendo de sus perseguidores paganos». El rey Armah era cristiano y tenía fama de tratar a la gente con generosidad. El Dr. Samatar describió cómo «el rey cristiano rechazó los sobornos y concedió asilo a los musulmanes que huían de Axum». «Mahoma no olvidó la generosidad de los Negash», dijo, «y en los dichos (hadices) del Profeta que se han registrado y transmitido durante generaciones, se señala que «Abisinia [Etiopía] es una tierra de justicia en la que nadie está oprimido»». Por eso, para muchos musulmanes, incluso hoy, 1,400 años después, «Etiopía es sinónimo de libertad de la persecución y de emancipación del miedo».

Considera tu impacto

¿Crees que los cristianos de Abisinia, hace 1,400 años, pensaron que lo que hacían tendría un efecto para la gloria de Cristo y el bien del mundo catorce siglos después, cuando un alcalde pakistaní abrió su ciudad a un misionero etíope cristiano? Por lo tanto, concluyo que lo que hacemos en obediencia a Cristo en esta vida nunca se desperdicia. Nuestros actos son como piedritas arrojadas en el estanque de la historia. No importa lo pequeña que sea nuestra piedrita, Dios gobierna las ondas. Y hace que el diseño sobre la faz de las aguas sea exactamente lo que Él quiere. Tus piedritas cuentan. Lanzalas fielmente todos los días, y deja las ondas a Dios.

John Piper

John Piper

John Piper (@JohnPiper) es fundador y maestro de desiringGod.org y ministro del Colegio y Seminario Belén. Durante 33 años, trabajó como pastor de la Iglesia Bautista Belén en Minneapolis, Minnesota. Es autor de más de 50 libros.

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