Animando a cada miembro en el ministerio de la Palabra

Todos los miembros de una iglesia local, deben participar en “El ministerio de la Palabra” en una de estas formas.
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Cuando miramos el NT, y el libro de los Hechos en particular, vemos que la propagación del evangelio y la iglesia crecieron a través de la proclamación y la enseñanza de la “Palabra de Dios” (Hechos 6: 7; 12:24; 19:20). Eso, sin duda, debe ser la base para todo ministerio en nuestras congregaciones; debemos estar “basados en la Palabra”. Este es nuestro punto de partida. Pero noten que “El ministerio de la Palabra” en el NT fue: (1) algo hecho por todos los creyentes (Hechos 8: 4) y (2) fue en gran medida (aunque no exclusivamente) realizado a través de una red de relaciones y amistades informales (Hechos 10: 2, 24; 16:15, 31). Alineado con esto, también observamos que “El ministerio de la Palabra” en la Biblia tenía (1) propósito de nutrir (creyente con creyente) y una faceta evangelística (creyente con incrédulo). El punto es, que todos los miembros de una iglesia local, deben participar en “El ministerio de la Palabra” en una de estas formas. Algunos de nosotros somos motivadores y podemos estar junto a creyentes jóvenes o a aquellos que enfrentan luchas y conectar la Palabra de Dios y aplicarla en sus vidas. Algunos de nosotros somos mejores con los incrédulos y podemos conectar la Palabra de Dios y aplicarla en sus vidas. Uno de los signos de un cristiano saludable (de hecho, de una iglesia saludable) es que este “ministerio de la Palabra” está funcionando a diferentes niveles y en diferentes contextos de manera regular. Aquí hay algunas de las maneras en las que podría y debería estar sucediendo:

  1. Espontáneamente: esto es cuando nos relacionamos con una (o varias) personas por casualidad y fuera del “programa” normal de la iglesia. Por ejemplo, nos encontramos con alguien en la tienda y terminamos teniendo una conversación. En otras palabras, no es una “reunión programada” o un “evento específico”, sino una oportunidad dada por Dios que intuitivamente aprovechamos. Esto, por supuesto, requiere flexibilidad de nuestra parte, así como una apertura al Espíritu Santo y a las necesidades de las personas que nos rodean. Significa ser menos “rígidos” en nuestro día dejando espacio para lo que llamo la “espontaneidad organizada”. Pide al Señor que irrumpa en tu día y mantente preparado para ser espontáneo cuando sea necesario. Algunas de mis mejores oportunidades vienen por aplicar este enfoque a la vida y a las personas.
  2.  Relaciones pre-existentes: ¿Existen algunos creyentes que sabemos se beneficiarían al reunirse y estudiar las Escrituras con nosotros? ¿Conoces a algún creyente maduro al cual pudieras acercarte en busca de ayuda en tu caminar cristiano y para mejorar tu comprensión bíblica? ¿Conoces a algún no creyente al cual pudieras acercarte de forma activa para conocerle mejor? No para el objetivo siniestro de la “evangelización amistosa” (una cosa espeluznante de clase media), sino por un amor genuino y el deseo de servirles. A veces me pregunto si estaríamos mejor buscando “oportunidades” para servir a la gente en lugar de solamente predicarles. Recuerda, no amamos a la gente para evangelizarlos.  Los evangelizamos porque primero los amamos.
  3.  Intencionalmente: Tenemos que aprender a tomar más la iniciativa en nuestras relaciones con las personas. El (99%) del tiempo tomaré la iniciativa con alguien para ir a jugar billar, llevarlos al muelle o a hacer un estudio, porque siento que tengo la responsabilidad de hacer esto, pero también porque la gente casi siempre asume que el otro está “demasiado ocupado” para ellos.

Vivimos en una época maravillosa en este momento. Sí, hay muchos escépticos y detractores por ahí, pero también hay muchos que son curiosos y abiertos a conocer más. Hay personas deprimidas y solitarias a nuestro alrededor, marginados por nuestra cultura tecnológica, mundos virtuales y amistades en línea. Hay una gran cantidad de gran material disponible para los cristianos, para usar tanto internamente, dentro de nuestras iglesias, como externamente, con el mundo incrédulo. Leí un informe reciente que sugiere que muchos cristianos no están teniendo éxito para alcanzar a la gente con el evangelio por una de tres razones:

  1. Nos falta gozo en la vida (no tenemos energía)
  2. Nos falta humildad y respeto por los no creyentes. Simplemente no nos vamos a importunar por ellos.
  3. Nos falta coraje. Tenemos miedo de lo que la gente va a pensar o cómo reaccionarán con nosotros.

Busca cuál es tu problema y llévalo al Señor en arrepentimiento. Involucrémonos en el ministerio de Su Palabra.


Una publicación del ministerio 20Schemes.com | Traducido con permiso por Andrés Corral Llano La misión de 20Schemes es ayudar a construir iglesias sanas y centradas en el evangelio para las comunidades marginadas de Escocia (llamadas “schemes” en inglés).

Mez McConnell

Mez McConnell es el pastor principal de la Iglesia de la Comunidad de Niddrie y director de 20Schemes. Mez es el autor de numerosos libros, incluyendo «The Creaking on the Stairs: Finding Faith in God Through Childhood Abuse (El crujido de las escaleras: Encontrando la fe en Dios a través del abuso infantil)» (Christian Focus) y «Is There Anybody Out There?: A Journey from Despair to Hope (¿Hay alguien ahí fuera?: Un viaje de la desesperación a la esperanza) (Christian Focus). Está casado con Miriam y tiene dos hijas. Puedes seguirlo en Twitter.

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