Enero 7
“Solamente compórtense de una manera digna del evangelio de Cristo”. Filipenses 1:27
La manera como nos vestimos, la forma como sonreímos o fruncimos el ceño, nuestro comportamiento, el tono y el contenido de nuestra conversación… Todos los días, estamos haciendo afirmaciones a los que están alrededor de nosotros sobre las cosas que en verdad nos importan y sobre lo que en realidad trata la vida.
Para los cristianos, estas afirmaciones debieran estar en armonía con el evangelio. Por lo tanto, Pablo llamó a los filipenses a cerrar la brecha entre sus creencias y su comportamiento, entre el credo que profesaban y la conducta que manifestaban. El llamado de Cristo para nosotros hoy no es diferente. Aun así, sin importar qué tan maduros seamos en nuestra fe o qué tanto cerremos la brecha, siempre quedará más por hacer.
La frase de Pablo “compórtense” viene del verbo griego politeuesthe. La raíz de esta palabra viene de polis, que significa “ciudad” y que nos da otras palabras como policía y política. En un sentido muy real, Pablo está preocupado por la ciudadanía y conducta del cristiano. A medida que entendemos que somos miembros de la ciudad de Dios, aprendemos lo que significa vivir como extranjeros y embajadores en aquella otra ciudad, la del hombre. Cuando cerramos la brecha entre la fe y el comportamiento, los demás obtendrán una probada del cielo a través de sus interacciones con nosotros.
Ahora bien, ¿qué tipo de afirmación deben de hacer nuestras acciones? Simplemente esta: el evangelio de Cristo es un evangelio de amor. Vemos esto en las palabras de Juan: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios así nos amó, también nosotros debemos amarnos unos a otros” (1 Jn 4:10-11). En otras palabras, así como Dios nos ama, debemos también amar a los que están alrededor de nosotros, aun a aquellos que tenemos a ver como desagradables y odiosos, y debemos hacerlo con esperanza y gozo! Este mensaje de amor es el reto que Pablo nos da.
No solo en tus palabras,
No solo en los hechos que confesas,
Sino en la manera más inconsciente,
Cristo es expresado.¹
Así que detente a pensar en cómo te vestirás hoy, cuándo sonreirás y cuándo fruncirás el ceño, cómo te comportarás y cuál será el tono y contenido de tu conversación. ¿Qué tipo de afirmaciones estás haciendo al mundo? Que estas sean dignas del evangelio de amor.
Devocional tomado del libro Verdad para Vivir: 365 devocionales diarios
1 Atribuido a Beatrice Cleland (“Inwelo” [“Su morada”], en, por ejemplo, Our Aim: A Monthly Record of the Aborigines Inland Mission of Australia [Nuestro objetivo: Un registro mensual de la misión para los aborígenes al interior de Australia] 68, no. 7 (17 de marzo, 1955), 1.
