Abril 8
Resistan, pues, al diablo y huirá de ustedes (Santiago 4:7).
Mientras más real parezca Satanás en nuestro día, mientras más obvio sea su actuar, más preciosa será la victoria de Cristo para aquellos que creen en Él.
El Nuevo Testamento enseña que cuando Cristo murió y resucitó, Satanás fue vencido. Se le concedió un tiempo de libertad limitada, pero su poder contra el pueblo de Dios está quebrantado y la destrucción del diablo es segura.
- El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo (1 Juan 3:8).
- Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, también Jesús participó de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo (Hebreos 2:14).
- Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, [Dios] hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de [Cristo] (Colosenses 2:15).
En otras palabras, el golpe decisivo fue dado en el Calvario. Y un día, cuando el tiempo de la libertad limitada de Satanás haya terminado, Apocalipsis 20:10 dice que “el diablo que los engañaba [será] arrojado al lago de fuego y azufre… Y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos”.
¿Qué significa esto para aquellos que seguimos a Cristo?
- Por tanto, ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús (Romanos 8:1).
- ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica (Romanos 8:33).
- …ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro (Romanos 8:38-39).
- Mayor es Aquel que está en ustedes que el que está en el mundo (1 Juan 4:4).
- [Los santos] lo vencieron por medio de la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio de ellos, y no amaron sus vidas, llegando hasta sufrir la muerte (Apocalipsis 12:11).
Por lo tanto: ¡“Resistan, pues, al diablo y huirá de ustedes”! Él ya ha sido vencido, y nos ha sido dada la victoria. Nuestra tarea ahora es vivir en esa victoria y dar a conocer a Satanás su derrota.
